martes, 27 de enero de 2015

Mariano llama a tu puerta

Mariano Rajoy, ya en tu puerta

Llaman a la puerta. Abro y la sorpresa es grande. Ahí está Mariano Rajoy, presidente del Gobierno, dispuesto a explicarme las bondades y excelencias de todas las medidas que ha tomado para sacarnos de la crisis. La verdad es que no escucho mucho, y me fijo más en esos tics que dicen que tiene, cómo mueve los ojos cuando dicen que miente, o cómo mueve de manera impostada los brazos mientras lanza una consigna tras otra.

A los diez minutos le interrumpo.
- Déjalo estar, Mariano. Vente conmigo.
Al principio, el presidente del Gobierno y el Partido Popular no sabe cómo reaccionar. Sin duda, no esperaba esta respuesta, ni sus asesores de comunicación e imagen tampoco. Su cara es la viva imagen de la contrariedad "¿Cómo salgo de esta?", pensará. Apiadándome de él, y antes de que pueda responder algo, cojo el abrigo y le pido que me acompañe. Es curioso, porque cuando empezamos a caminar no lo hace a mi lado, sino algo por detrás. Seguramente aún está intentando digerir la respuesta que ha de darme. Llegamos a un semáforo. Justo enfrente hay un contenedor. Un hombre rebusca intentando buscar algo que comer.
- ¿Ves Mariano? En España aún hay gente pobre, nada menos que doce millones de personas que viven bajo el umbral de la pobreza y 2,6 millones de personas que comen gracias a la caridad.
- Si bueno, pero estamos trabajando para poder aliviar el sufrimiento de mucha gente. Con el esfuerzo de todos...
-Bajas poco a la calle, Mariano.
Vuelve a quedarse sin respuesta.
Cruzamos la calle y al doblar la esquina nos topamos con una oficina del INEM. Una gran cola.
- Una de tus promesas en la campaña electoral es que ibas a acabar con el paro en dos años.
- Ya, bueno. Pero es que había una herencia que no sabíamos. Además, pusimos en marcha una Reforma Laboral con la que salvar puestos de trabajo.
- ¿Tu crees, Mariano? Ahora hay más de 4,4 millones de personas desempleadas registradas en las oficinas del INEM. Si tenemos en cuenta la EPA, la cifra es de más de cinco millones y medio, de los cuales 2,6 millones no reciben ninguna prestación. Esa Reforma Laboral no ha hecho sino dejar vía libre a las empresas para despedir con mayor alegría.
- En 2014 se ha creado empleo neto. No lo digo yo, lo dicen las estadísticas.
- Es cierto -respondo-, pero ¿de qué calidad? Empleos precarios con un salario de miseria.
- Es mejor trabajar que no tener nada.
- No Mariano. Ese es el error. Porque la gente como tú pensáis que cualquier cosa vale, y no es así. No vale trabajar por un sueldo de miseria, no vale ser pobre aunque tengas trabajo, no vale pedir ayuda a pesar de tener un empleo. Porque gracias a vuestras reformas, Mariano, trabajar no es sinónimo de tener una vida mejor ni salir de la pobreza. ¿O es que acaso crees que con 500 euros al mes se puede vivir?
Esta vez el presidente no quiere dar la batalla por perdida.
- Puede ser que haya situaciones así, pero la verdad es que la gente, en general, está mejor ahora que hace unos años.
- ¿La gente? ¿Qué gente, Mariano? Seguramente en los círculos en los que te mueves a la gente le va bien. Pero a la mayoría de los ciudadanos, a esa mayoría silenciosa como tú la llamas, le cuesta llegar a fin de mes. Te he dicho antes que deberías salir más de La Moncloa.
Otra vez mudo. Esta vez incluso baja la cabeza. Por un instante, me parece ver en su rostro dudas. Puede ser que se pregunte si realmente está haciendo todo lo que puede para sacar a la gente de su sufrimiento. Podría hablarle de los desahucios, de la corrupción, de los recortes en la Ley de Dependencia, del desastre que ha hecho Wert en el sistema educativo,... de tantas cosas. Pero al final no digo nada. Ahora entiendo de verdad porqué a Mariano Rajoy le gustan tan poco las ruedas de prensa y responder a los periodistas en asuntos espinosos, entiendo ahora porqué le gustan tanto los plasmas.
Pero ha sido un instante. Porque Mariano, consciente de quién es y de la posición que ocupa, levanta la cabeza, se abrocha el botón de la chaqueta y me mira. "España es una gran nación, saldremos adelante". Un coche oficial ha venido a buscarle. Se va con la convicción de que todo está saliendo como debe de salir, de que está haciendo lo únicamente posible para aliviar el sufrimiento de la gente.
Y es entonces cuando me doy cuenta de la verdad. Su realidad y la nuestra no es la misma. Para ellos todo ha acabado, y para nosotros no ha hecho más que empezar. "España es una gran nación". "España es una gran nación". "España es una gran nación". "España es una gran nación". "España es una gran nación". "España es una gran nación". "España es una gran nación". "España es una gran nación". "España es una gran nación".Por mucho que me lo repita, no le encuentro el significado.

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