miércoles, 19 de junio de 2013

Seis recomendaciones para la patronal troglodita



Hace dos días, el responsable de Relaciones Laborales de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), José de la Cavada, criticaba los cuatro días de permiso a los que tienen derecho lostrabajadores que padecen la pérdida de un familiar, y que se recoge en el Estatuto de los Trabajadores. Según Cavada, cuatro días serían excesivos ya que, en la actualidad, “los viajes ya no se hacen en diligencia” (literal). Hoy mismo, el presidente de la CEOE, Joan Rosell, admitía que no había gustado nadaesa declaración en el seno de la organización empresarial, y que incluso estaba en el aire la continuidad de Cavada. A su manera, el protagonista de la última salida de tono de la patronal de este país se disculpaba, afirmando que en estetema había “hipersensibilidad” (también literal).

De lo que no habla Cavada ni nadie de la CEOE es que el Estatuto de los Trabajadores, documento sagrado y a lo máximo que podía aspirar la clase trabajadora española en la época franquista, es hoy por hoy el último reducto que le queda a los trabajadores para evitar los desvaríos de parte de la patronal española. La vigencia de Convenios Colectivos sectoriales, de empresa, provinciales o nacionales han mejorado mucho las condiciones y derechos laborales que se recogen en el Estatuto. Además, todos y cada uno de los Gobiernos desde la Transición, tanto del PSOE como del PP, se han encargado de ir recortando paulatinamente todos los derechos del Estatuto de los Trabajadores, dejándolo en un documento de mínimos.
Hace ya una temporadita que los dirigentes empresariales en España se prodigan en los medios de comunicación con declaraciones altisonantes, carentes de todo esbozo humano y más propios de esclavistas que de personas civilizadas del siglo XXI. Como parece ser que a cierta parte del empresariado español le gustaría volver al siglo XIX en el tema de derechos laborales, desde aquí nos permitimos recomendar algunos cambios en el artículo 37 del Estatuto de los Trabajadores, que habla del descanso semanal, las fiestas y los permisos:
1.- Los empresarios podrán disponer del tiempo del trabajador las 24 horas del día los 365 días del año, que para eso pagan, lo que otorga derecho para todo. No habrá retribución de las horas extraordinarias ni de las horas trabajadas en festivos. Asimismo, si una mujer quiere quedarse embarazada deberá pedir permiso en la empresa, y el permiso de maternidad quedará reducido al mínimo necesario para que no se salten los puntos del parto. Con todo, el embarazo no permitido por el empresario será razón objetiva de despido.
2.- En caso de matrimonio se dará un permiso de un día. Para dar el ‘sí quiero’ no hacen falta los quince días actuales. Además, para engendrar descendencia no hacen falta quince días, que lo vuestro ya parece vicio.
3.- Por defunción de un familiar se darán doce horas. Comprobar que alguien se ha muerto no debe llevar mucho tiempo, salvo si el familiar es del empresario. Los cementerios municipales habilitarán fosas comunes para los allegados de los trabajadores, separados de los nichos y panteones de empresarios y gente de bien. Si no hay posibilidad de enterrarlo en dicha fosa común, al río.
4.- El día por traslado de domicilio queda en seis horas. Ir de una casa a otra no debe costar mucho. Las mudanzas se harán en fines de semana y en horario no laboral, que ya está bien de tomar el pelo.
5.- Todo lo relacionado con el nacimiento de un hijo, adopción, período de lactancia, cuidado de menores o personas discapacitadas, queda a discreción total de la empresa.
6.- Si la situación económica de la empresa o el país lo requiere, y para aumentar la competitividad, queda a la decisión del empresario la vuelta al empleo del látigo y los grilletes.

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