sábado, 6 de abril de 2013

La imputación de la infanta Cristina: Respuestas

La imputación de la infanta Cristina ha provocado la respuesta de todos y cada uno de los principales protagonistas de la vida política en España. Casa Real, partidos políticos, poder judicial y medios de comunicación llevan desde el pasado miércoles buscando argumentos para disfrazar lo inevitable.

La Casa Real ha mostrado “sorpresa” con la imputación de la infanta Cristina, y ha dicho estar conforme con el recurso presentado por el fiscal. Traduzcamos. La Casa Real no está acostumbrada a que el poder judicial se meta en su asuntos, se atreva a juzgar actitudes y personas hasta ahora intocables. El Caso Nóos ha dado al traste con todo esto. Ese pacto de silencio acordado entre los principales poderes del Estado durante la Transición y plasmado en la Constitución con la impunidad de la figura del Rey ya no vale, ha caducado. Los sucesivos escándalos en los que se ha visto envuelta la institución de la monarquía han socavado su intachable imagen. Es momento ahora de que Juan Carlos I y toda la Familia Real comiencen a digerir su nueva situación. De momento, la 'digestión' no es buena. Es la primera vez que la Casa real se aleja de la neutralidad y toma partido.
Los partidos políticos han tenido una respuesta desigual. Partido Popular y Partido Socialista Obrero Español optaban por el perfil bajo, con la manida frase del respeto a las decisiones judiciales. Sin embargo, nada más lejos de la realidad. El Gobierno y el PP reconocían al día siguiente su preocupación por la situación y la repercusión en el exterior para la Marca España, y daban todo su apoyo a la Monarquía. Traduzcamos. El Poder Judicial no debería tocar a según qué estamentos. La respuesta del PSOE fue algo más compleja. En principio, Alfredo Pérez Rubalcaba mostraba respeto por las decisiones judiciales. Traduzcamos. Por mucho que el actual secretario general del PSOE se empeñe, su imagen no es la de un líder de la izquierda, sino la de un líder perdido. Rubalcaba sufre una especie de alergia agresiva cada vez que surge el debate sobre la continuidad o no de la Monarquía. Una alergia que no sufren las juventudes del PSOE, por cierto. El resto de formaciones políticas, sobre todo las de la izquierda, mostraban su satisfacción por el paso que había dado el juez Castro.
El poder judicial tampoco se ha quedado quieto. No hay más que analizar el recurso presentado por el fiscal Pedro Horrach contra la imputación de la infanta Cristina. En este caso, la Fiscalía Anticorrupción se ha disfrazado de Séptimo de Caballería para ir al rescate de un miembro de la Casa Real, siendo la primera vez en toda la historia judicial moderna que se recurre una decisión judicial de este tipo.
Los medios de comunicación con una clara línea editorial de derechas se han puesto las botas, atacando al juez Castro, loando las virtudes del fiscal Horrach, y defiendo a la Monarquía. Pero el principal problema no es tanto el posicionamiento de un medio de comunicación, sino el mensaje lanzado. Unir el futuro del Estado Español y del sistema democrático al futuro de la Monarquía, y dibujar un futuro casi apocalíptico en el caso de que esta situación desembocara en la instauración de un modo de Estado Republicano es, cuanto menos, rastrero y espurio.

1 comentario:

  1. Ay! la Transición. Todos viviendo de rentas. Especialmente el Rey, él se lleva todos los elogios y para la derecha parece que el pueblo soberano no hicimos nada.
    Lo que hicimos peor fue no separar los poderes y poner las cosas claras y en su sitio.
    No sé si ahora podremos conseguirlo. Están muy bien instalados.
    Bueno no sé si tendremos paciencia.
    Salud

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