martes, 5 de marzo de 2013

La pervivencia de la especie


El Ministro del Interior del Gobierno de España, Jorge Fernández Díaz, no desaprovecha ninguna ocasión para quitarse la careta. Afirmaba el pasado domingo que el matrimonio homosexual no garantiza la pervivencia de la especie. Biológicamente hablando, el señor Ministro está en lo cierto, y es que Nuestro Señor no hizo al varón para engendrar hijos. Como parece que al señor Ministro lo que más le importa es que el ser humano no se extinga, que sigamos sobre la faz de la Tierra por los siglos de los siglos, le proponemos desde aquí otros colectivos que no garantizan al 100% la pervivencia de la especie:
  1. Mujeres mayores de 45 años. Una vez pasada la menopausia, las mujeres no ayudan a la pervivencia de la especie. 
  2. Hombres mayores de 60 años. Aunque podríamos alargar un poco más la edad de los varones con capacidad de procrear, ¿con qué calidad? No ayudan a la pervivencia de la especie.  
  3. Solteros.- Si no se les conoce pareja estable ni están pensando en tener hijos, no ayudan a la pervivencia de la especie. 
  4. Clero.- Desde el Santo Padre al último párroco. Todo aquel que haya dedicado su vida a la Iglesia tampoco ayuda a la pervivencia de la especie. Pobres monjitas.
  5. Matrimonios heterosexuales.- A pesar de que el Ministro muestra una especial predilección por este tipo de familia, le recordaremos que el 20% de estos matrimonios en España deciden no tener descendencia.
Se podría sacar mucho más jugo a las declaraciones del dinos... Ministro. No es la primera vez que Fernández Díaz se despacha con unas declaraciones de este estilo, no hay más que recordar sus palabras cuando el Tribunal Constitucional falló a favor de la norma.
Creo que el señor Ministro debería hablar sin tapujos, sin disfrazar sus palabras. Lo que realmente le molesta al señor Jorge Fernández Díaz es ese matrimonio entre personas del mismo sexo. Imaginamos que al Ministro le dan alergia ciertas cosas, se le pone mal cuerpo. El manido argumento de la supervivencia de la especie siempre ha estado en boca de aquellos que se han opuesto a equiparar los derechos de los homosexuales al del resto de la sociedad. Por eso el señor ministro no dice nada de los solteros, no se les ve, no se les nota, no tienen que ir al ayuntamiento a que ningún concejal progre les case. Están en sus casas y no entran en las estadísticas. Con homosexuales solteros, la especie pervive perfectamente.
Alguien debería recordar una vez más al señor ministro que la ley que permite el matrimonio entre personas del mismo sexo no obliga a nadie a ser homosexual ni a casarse con nadie. Esta vez, el colectivo de homosexuales del Partido Popular ya han alzado la voz, y han exigido la dimisión del Ministro. Pero no se hagan ilusiones. Ni Fernández Díaz va a dimitir, ni Mariano Rajoy le pondrá en su sitio.
Seguramente, si le preguntan al señor Ministro si todos somos iguales ante la ley, responderá que sí. No mienta. Usted piensa que todos somos iguales, aunque algunos son más iguales que otros.
A todo esto, ¿cómo ayuda Fernández Díaz a la pervivencia de la especie? ¿Cómo ayuda un xenófobo a mejorar las relaciones entre los seres humanos? ¿Cómo ayuda que una persona así esté en el Gobierno?

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