viernes, 25 de mayo de 2012

Cáritas desmiente (de forma involuntaria) a Rouco Varela

Hace unos días, el arzobispo de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, Antonio María Rouco Varela, advertía que si se hacía pagar a la Iglesia el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) por todos y cada uno de las propiedades con las que cuenta, se pondría en riesgo la aportación que la institución hacía a asociaciones u ONGs como Cáritas, ya que pagar ese impuesto iría en detrimento de "otras acciones" que desarrolla la Iglesia. El prelado respondía así a las intenciones de algunos ayuntamientos y partidos políticos de hacer pagar este impuesto para ayudar a las maltrechas arcas municipales.
La crisis ha golpeado con dureza a la sociedad española. Desde que en 2008 estallara la recesión, la labor de organizaciones como Cáritas ha crecido de manera casi exponencial. Mucha gente pensó entonces, al oír al presidente de los obispos españoles, que esa labor podría verse resentida. Sin embargo, ha sido la propia Cáritas, a través de sus Memorias de 2008, 2009 y 2010 (la última hecha pública hasta ahora en su página web) la que ha desmentido al propio Rouco Varela de una manera, digamos, indirecta y casi involuntaria.
En el año 2008, Cáritas recibía un total de 216,3 millones de euros entre fondos públicos (83,04 millones) y privados (133,86 millones). Los donativos de particulares fueron este año su principal fuente de financiación (77,037 millones de euros); le siguieron las aportaciones de las comunidades autónomas (40,683 millones de euros), las de los ayuntamientos (18,421 millones de euros), fondos propios (15,493 millones de euros), aportaciones de destinatarios (15,029 millones de euros), IRPF (11,052 millones de euros), campañas específicas (9,671 millones de euros), bancos, cajas y fundaciones (7,990 millones de euros), subvenciones del Estado (7,571 millones de euros), Unión Europea (4,709 millones de euros), ventas (4,104 millones de euros), empresas y entidades privadas (2,566 millones de euros), organismos diocesanos (1,641 millones de euros) y Fondo Interdiocesano (332.168,89 euros).
En el año 2009, la ONG conseguía 230,017 millones de euros entre fondos públicos (87,107 millones) y privados (142,909 millones). Este año los donativos también fueron su principal fuente de financiación, con 92,654 millones de euros. Le siguieron las aportaciones de las autonomías (39,424 millones de euros), las de los ayuntamientos (21,227 millones de euros),aportaciones de destinatarios  (15,141 millones de euros), IRPF (10,836 millones de euros), bancos (8,506 millones de euros), Administración Central (8,449 millones de euros), patrimonio (8,088 millones de euros), campañas específicas (6,027 millones de euros), Unión Europea (5,186 millones de euros), financiero (3,404 millones de euros), entidades privadas (3,034 millones de euros), ventas (3,013 millones de euros), otras aportaciones públicas (1,983 millones de euros), organismos diocesanos (1,878 millones de euros), empresas (585.398 euros), Fondo Interdiocesano (298.671 euros) y legados (277.890 euros).
La Memoria del año 2010 es menos específica. Este año Cáritas recibe 247,531 millones de euros, repartidos entre fondos públicos (86,916 millones) y fondos privados (160,615 millones). En esta ocasión, la mayor partida llega a las arcas de la organización a través de socios, donantes particulares, colectas y campañas (131,142 millones de euros). Las Administraciones Autonómicas aportan 37,630 millones de euros, a los que hay que sumar las del IRPF (17,633 millones de euros), las de las Administraciones Locales (16,997 millones de euros), empresas e instituciones privadas (13,535 millones de euros), aportaciones de destinatarios (9,622 millones de euros), otras aportaciones de la Administración Central (8,782 millones de euros), Unión Europea (5,872 millones de euros), legados (4,623 millones de euros) y resultados financieros (2,050 millones de euros).
Tomando las Memorias de 208 y 2009, las más desglosadas, se puede ver que la aportación que hace la Iglesia Católica (como institución) es una verdadera limosna dentro del presupuesto total de Cáritas. En el año 2008, la suma de las aportaciones de los Organismos Diocesanos y del Fondo Interdiocesano suponen un 1% del total, mientras que en el año 2009 suman el 0,95%. Algunos podrán argumentar que estos cálculos son erróneos. Sin embargo, es la propia Conferencia Episcopal Español la que confirma estos cálculos a través de una nota de prensa propia (lean completa la noticia y comprobarán que son los propios obispos los que reconocen que donarán a Cáritas el 1% del Fondo Común Interdiocesano).
Con los datos en la mano, se pueden extraer varias conclusiones:
  1. Este artículo no debe interpretarse como un ataque a Cáritas ni como una especie de pugna entre la ONG y la Conferencia Episcopal. Desde aquí hago público mi reconocimiento a Cáritas y a su labor social, sobre todo en una coyuntura tan complicada como la actual. Y también hago público mi reconocimiento a todos y cada uno de esos párrocos de barrio y de base que dedican horas, dinero y recursos propios a ayudar a los demás.
  2. En momentos como el actual no debería molestarle al presidente de la Conferencia Episcopal Española que algunos ayuntamientos, partidos políticos e instituciones públicas demanden a la Iglesia Católica un esfuerzo, como el que está haciendo toda la sociedad española. Mientras todo el mundo paga el IBI, la Iglesia no lo hace, pero creo que ha llegado el momento de que empiece a hacerlo, y que ayude así a sanear las maltrechas arcas de los municipios españoles.
  3. Rouco Varela le ha hecho un flaco favor a Cáritas. Con sus declaraciones ha pretendido culpabilizar a buena parte de la sociedad que le demanda el pago de ese impuesto de la suerte que podría correr la gente que depende de Cáritas. Rouco Varela ha mentido al decir que el pago del IBI podría condicionar la aportación de la Iglesia Católica (institución) a Cáritas, cuando se ha demostrado que esa aportación supone el 1% del presupuesto total de la ONG. ¿Nadie le ha dicho al señor arzobispo que mentir está mal? ¿A santo de qué vienen ese tipo de amenazas? ¿Le molesta a Rouco Varela que cada vez haya más gente que quiere reducir los privilegios de los que goza la Iglesia Católica (institución)?

1 comentario:

  1. A Rouco y sus adlátares les tendría que dar vergüenza, encima que se aprovechan de nosotros, de nuestros impuestos, aun nos amenazan. ¡Menos mal que han hecho voto de pobreza esos sinverüenzas! que ni la tienen ni la han conocido. Mientras que tienen a la gente de Caritas casi mendigando, y manteniéndose de la caridad de la gente, ellos vistiendo, comiendo, viajando con gran lujo y sin pudor ninguno y además amenazando. Ahora en el Vaticano lo del "topo" y las perdidas e inversiones que han hecho.¡VIVA LA IGLESIA AL SERVICIO DEL PUEBLO! Y MENOS MAL QUE CRISTO LOS ECHÓ DEL TEMPLO... luego nos dan lecciones de ética y moral. IMPRESENTABLEEEES.

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