martes, 24 de abril de 2012

¿Qué hacemos con ETA?

"Nunca se me va a pasar por la cabeza pedirle a ETA que se disuelva"
Esta frase la pronunciaba esta mañana el diputado de Amaiur en el Congreso de los Diputados, Iñaki Antigüedad, en una entrevista en Radio Euskadi. Según el miembro de la izquierda abertzale, la banda tiene una responsabilidad y una labor que hacer con sus militantes presos. Antigüedad ha querido hacer una distinción entre el desarme y la disolución.
Y entonces, ¿qué hacemos con ETA? ¿Qué sentido tiene su mantenimiento una vez se haya constatado su desarme? ¿Qué papel juega una organización armada en una sociedad cuando ha renunciado de forma definitiva a la actividad armada? Lo primero que tendría que hacer ETA es entregar todo su arsenal y anunciar que se disuelve. ¿O es que va a quedar en estado latente, vigilando todo el proceso de pacificación y reconversión de la sociedad vasca? Si esto es así, ¿dónde vuelve a quedar el papel de la izquierda abertzale, qué grado de independencia tiene para elaborar de forma autónoma sus políticas? ETA ya no puede utilizar políticamente a sus presos, porque son cada vez más los que se alejan de su órbita, y porque tras el cese del conflicto su valor como moneda de cambio y como medida de presión han caído.
La inutilidad de lo que ETA ha denominado lucha armada se hace cada vez más patente que nunca, al igual que su propia existencia. Aunque parece que Iñaki Antigüedad aún no se ha dado cuenta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario