martes, 13 de marzo de 2012

La aplastante lógica de la CEOE

La CEOE está de enhorabuena. Las últimas medidas aprobadas por el Gobierno de Mariano Rajoy, sobre todo en materia laboral, han recibido ya la aprobación de los mandamases de la organización patronal. Y no faltan las ocasiones en las que sus representantes defienden las bondades de dichas reformas, sobre todo la laboral, y carguen contra aquellos que, a su juicio, ponen en peligro este nuevo 'statu quo'.
El presidente de la patronal madrileña y vicepresidente de la CEOE, Arturo Fernández, participaba ayer en el Fórum Europa, y aprovechaba este foro de debate para criticar la convocatoria de la huelga general del próximo 29 de marzo y poner encima de la mesa viejas reivindicaciones de los empresarios, como una revisión de la Ley de Huelga.
Es curioso como en numerosas ocasiones los poderes económicos de este país se atribuyen el papel de portavoces de la calle, proclamando a los cuatro vientos lo que realmente necesitan los ciudadanos. Fernández nos abría los ojos al afirmar que "la gente no quiere una huelga, quiere un trabajo". Como ven, una lógica aplastante, igual de rotunda que "no sé hasta qué punto están los españoles dispuestos a una huelga". Habría que recordar al señor Fernández que gracias a la Reforma Laboral que tanto aplauden ahora, el miedo a ser despedido va a pesar más que acudir a la convocatoria de la huelga.
Y a partir de esta lógica, nuevas críticas a los sindicatos. Fernández demanda ahora a los sindicatos que "piensen en acuerdos" y "arrimen el hombro". Cuanto menos, resulta curioso escuchar estas palabras del representante de la CEOE, cuando fue la patronal la que usó el doble juego de pedir más tiempo para alcanzar un acuerdo mientras se encargaba de poner trabas a la hora de llegar a acuerdos. También habría que recordarle a Fernández la predisposición de los sindicatos a seguir negociando, y el poco interés de la CEOE en mantener las negociaciones en aspectos como la contratación, el despido o la negociación colectiva. Tampoco entiendo el ansia de la patronal española en revisar la Ley de Huelga. No se pongan nerviosos. El derecho de huelga está regulado ya en la legislación española. Tal vez lo que persiguen los empresarios es aumentar la capacidad de la Administración en fijar servicios mínimos más abusivos. Si es así, no se escondan y díganlo públicamente. Quizá encuentren más de uno que quiera escucharles y legislar a su gusto.
Y después, las palmaditas en la espalda a la actitud del Gobierno, que "ha cogido el toro por los cuernos". La CEOE era consciente de que Rajoy aprobaría una reforma laboral agresiva y muy cercana a las exigencias de los empresarios. Arturo Fernández se sirve de los cinco millones de parados en España para justificarla, afirmando que "el mercado de trabajo no funciona". Nueva muestra de lógica aplastante. Sin embargo, antes de 2008 no recuerdo al señor Fernández renegar del modelo económico español, basado en la construcción, y que ha vomitado al paro a más de dos millones de personas. Tampoco recuerdo al señor Fernández demandar un nuevo modelo que premiara más la formación o la inversión en innovación y nuevas tecnologías en las empresas españolas. Tampoco recuerdo al vicepresidente de la CEOE demandar a los empresarios que reinvirtieran parte de los beneficios en fortalecer sus empresas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario