miércoles, 8 de febrero de 2012

Por el bien de España

Hace unos días, Der Spiegel hacía publicos varios cables diplomáticos que el embajador alemán en España en 1981, Lothar Lhan, hacía llegar a su país informando de las impresiones que le había transmitido Juan Carlos I sobre el fallido Golpe de Estado del 23 de febrero.En esencia, lo que venía a transmitir este documento era la actitud que había mostrado el monarca ante los principales implicados en la asonada militar, una actitud de disculpa y de comprensión, incluso de defensa, al afirmar que perseguían el bien de España, y aseguraba que haría todo lo posible para que "no les ocurriese demasiado" a los golpistas. Este extremo no ha sido desmentido aún por la Casa Real.
Oficialmente, el papel del Rey de España siempre ha estado fuera de toda duda, atribuyendo directamente a su gestión el fracaso del Golpe de Estado. Sin embargo, habría que recordar que meses antes del 23-F, Juan Carlos I no se escondía en las críticas al Gobierno de Adolfo Suárez, a la actitud del presidente del Gobierno y repetía por activa y por pasiva que hacía falta algún tipo de cambio.
Por eso, los principales implicados en el Golpe de Estado hicieron lo que hicieron por el bien de España. Alfonso Armada se dedicó a conspirar y recabar apoyos de todos lados, incluido algún que otro partido político con amplia representación parlamentaria, por el bien de España. Jaime Milans del Bosch sacó los tanques a la calle en Valencia y declaró el Estado de Excepción en la capital del Turia por el bien de España. El teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero ocupó el Congreso de los Diputados, manteniendo secuestrados a los parlamentarios e incluso disparando al aire por el bien de España. Recuerden que Tejero ya había buscado el bien de España unos años antes en la llamada Operación Galaxia, un plan golpista urdido en 1978.
Y porque los golpistas buscaban el bien de España, también se redujo considerablemente las penas a las que fueron condenados los cabezas visibles del Golpe. Los tres fueron condenados a 30 años de prisión. Ni Armada ni Milans del Bosch llegaron a pasar más de diez años entre rejas, mientras que Tejero cumplió la mitad de su pena. Todo por el bien de España

2 comentarios:

  1. Hola, Raúl
    Si algo tiene de positivo internet, es que, por mucho que se empeñen los políticos en tomar a la gente por imbécil mintiéndole constantemente, la verdad no puede ser detenida y encarcelada.
    Gracias por este artículo
    http://www.tucamisetaesy.blogspot.com

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  2. Gracias a tí por tus palabras. La red sigue siendo un foro libre, aunque cada vez se empeñan en ponerle puertas al campo. Un saludo!

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