martes, 28 de febrero de 2012

A Fabra le cuesta dominar el PPCV

Ya es imposible que alguien niegue que hay una guerra abierta en el seno del Partido Popular de la Comunidad Valenciana. El portavoz del Grupo Parlamentario Popular en las Cortes Valencianas, Rafael Blasco, ha aprovechado la visita de Alberto Fabra a Madrid para entrevistarse con Mariano Rajoy, para despacharse agusto, recordando que el ahora presidente de la Generalitat Valenciana también estuvo imputado cuando era concejal de Urbanismo en el ayuntamiento de Castellón por el 'Caso Renfe'.
Desde su llegada a la presidencia de la Generalitat Valenciana y del PPCV, Fabra no lo ha tenido fácil, sobre todo a la hora de querer cambiar la imagen del partido y desligarlo, en la medida de lo posible, de los casos de corrupción en los que está inmerso. Los más afines a Francisco Camps, con el presidente de la Diputación de Valencia, Alfonso Rus, y la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, a la cabeza, han hecho todo lo posible por mantener su cuota de poder e influencia dentro de la formación.
La primera prueba de fuego la tuvo Fabra con el Caso Emarsa. Aunque no cesó a nadie directamente, sí que movió ciertas fichas para que el principal imputado, Enrique Crespo, dimitiera y dejara la primera línea política. Esto provocó el enfado de Rita Barberá, que días antes había asegurado ante los medios de comunicación que "volvían los líos al PP de la Comunidad Valenciana". Tampoco le sentó muy bien a Alfonso Rus, que dio muestras de su "locuacidad" en una cena durante el Congreso del PP en Sevilla, criticando a Mariano Rajoy y a María Dolores de Cospedal. Fabra quiere dar una imagen de transpariencia creando una Comisión de Investigación. Sin embargo, nace coja y carente de valor. Primero porque el PPCV copa la presidencia y la vicepresidencia, y segundo porque muy previsiblemente no comparecerá ni un solo cargo político.
Y luego tenemos la detención de Josep María Felip por el caso del desvío de fondos destinos a Cooperación durante la época de Rafael Blasco como conseller del ramo. Fabra responde y destituye a Felip y a Alexandre Catalá. Este caso aún puede darle algún quebradero de cabeza al presidente de la Generalitat Valenciana, puesto que puede suponer que Blasco, considerado el principal estratega del sector campista del PPCV, resulte salpicado y el actual presidente del partido tenga que reaccionar. Con todo, Alberto Fabra cuenta con el apoyo de Mariano Rajoy y de la cúpula de Génova. Desde allí nadie ha replicado ninguna de sus decisiones de carácter interno.

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