lunes, 16 de enero de 2012

Las sombras de Manuel Fraga

Manuel Fraga Iribarne fallecía el pasado 15 de enero en Madrid a la edad de 89 años. Como viene siendo habitual en estos casos, y dada la envergadura histórica y política de Fraga, se han sucedido numerosas muestras de reconocimiento por buena parte de la clase política de este país. Sin embargo, llama mucho la atención que se haya obviado en esta jornada tan 'panegírica' todo lo relacionado con la vida de Fraga antes de 1975. Casi todo el mundo ha glosado sus luces, pero ha olvidado sus sombras, sobre todo aquellas anteriores a 1975.
Manuel Fraga nunca renunció a su pasado franquista, ni siquiera a glosar el levantamiento de julio de 1936, que luego desembocaría en la Guerra Civil, ni a afirmar que el franquismo ayudó a formar una España con más orden. Fue ministro de Información y Turismo entre 1962 y 1969. Pertenecía al sector reformista del franquismo, estando a favor de pequeños cambios que aseguraran la permanencia del régimen autoritario en forma de monarquía. Durante su ministerio, hay dos casos de los que aún nadie hoy ha hablado, como son el de Julián Grimau y el de Enrique Ruano. En el primero de los casos justificó las torturas que recibió y su posterior ejecución, y nunca se arrepintió de estos hechos en público. En el segundo de los casos, llegó a llamar al padre de Ruano, le amenazó con detener a su otra hija y manipuló un diario personal que después filtraría al diario ABC. Fue también el responsable, desde su puesto de ministro de propaganda, de la campaña "25 años de paz", destinada a lavar la imagen del franquismo, sobre todo de fronteras hacia fuera. Y no olviden la Ley de Prensa que Fraga presentaría en 1966. Sobre este último caso hay muchas interpretaciones. Unos la tildan del primer intento por instaurar una prensa libre en España, mientras que otros la tachan de insuficiente y al servicio del régimen. Personalmente me inclino más por la segunda opción, ya que se mantenía la red de censura y se secuestró varias publicaciones, como ABC o Diario Madrid, sin olvidar la dimisión de Miguel Delibes como director de El Norte de Castilla.
Fue también ministro en el primer Gobierno de Juan Carlos I como Rey de España, concretamente fue Ministro de la Gobernación entre 1975 y 1976, lo que equivaldría al Ministerio del Interior actual. De esta época fue su famosa frase "La calle es mía", y durante su estancia en este ministerio se produjeron los Sucesos de Vitoria o los Sucesos de Montejurra, hechos que sirvieron para dinamitar ante la opinión pública su imagen de reformista.
Nadie pone en duda hoy la contribución de Manuel Fraga a la consolidación de la democracia en España. Sin embargo, sería muy recomendable que nadie intentara maquillar su pasado.

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