miércoles, 21 de diciembre de 2011

¿Zapatero? Me suena ese nombre

"Es necesario cambiar el rumbo de parte de nuestras políticas y la vida de nuestra organización. hace falta un nuevo proyecto que extraiga todas las lecciones de nuestros aciertos y también de nuestros errores"
"A nuestro juicio, la pérdida de credibilidad y coherencia ha sido fruto de la erosión de nuestros mecanismos democráticos y del aislamiento social progresivo de nuestro partido. (...) Antes de que los ciudadanos se alejaran de nosotros, nosotros nos alejamos de los ciudadanos"
"La exclusiva concentración en las tareas institucionales y el ensimismamiento orgánico nos ha llevado a perder en buena medida el pulso a la calle. Y una lealtad mal entendida ha hecho que se omitieran críticas necesarias y ha evitado que ese pulso se transmitiera hacia la dirección de nuestra organización. También eso debe cambiar"
"El XXXVIII Congreso abre una nueva etapa que deberá estar marcada por el debate profundo y sereno, la revisión de nuestra organización y el restablecimiento de los lazos con la mayoría social de progreso"
Estas cuatro frases podrían definir muy bien el debate interno que se ha abierto en el PSOE a raíz de la publicación del manifiesto 'Mucho PSOE por Hacer', que les enlazo aquí. Y es que, a pesar de que podrían haber sido muchas más, a mi entender lo seleccionado más arriba resume perfectamente las siete páginas del documento, que además merece varias reflexiones:
  1. Al PSOE le va a costar, y mucho, digerir la derrota electoral del pasado 20 de noviembre. Y no solo por los resultados, que arrojan una pérdida de votos como nunca antes habían sufrido los socialistas, sino porque el aparato del partido sigue noqueado y sin saber dar una respuesta, si exceptuamos los típicos y tópicos mensajes institucionales del tipo "haremos una oposición responsable".
  2. Por lo que se lee del texto, y a excepción de una mención en el punto 4, el actual secretario general del PSOE y ex presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, corre el riesgo, si no lo ha hecho ya, de caer en el olvido del imaginario colectivo del socialismo español. Se habla de sus logros, pero también de sus errores, aunque sin vincularlos directamente. Prácticamente la primera parte del documento es una crítica al no reconocimiento de la crisis en su momento, a las medidas que se tomaron para combatirla y a que los más perjudicados siempre fueron las clases trabajadoras, electorado que en teoría debería haber defendido siempre el PSOE.
  3. El manifiesto rezuma autocrítica, algo que a cualquier partido político, y el PSOE no es una excepción, le cuesta hacer, un hecho que se agranda cuando ese partido tiene muchas opciones de ser una alternativa de Gobierno. Críticas a la evolución del partido y su alejamiento de la sociedad, críticas a las decisiones tomadas para hacer frente a la crisis, y también críticas a los bandazos que ha sufrido el ideario socialista en los últimos años. Lo que es curioso, sin embargo, es que algunos de los firmantes del manifiesto han ocupado un ministerio en alguno de los Gobiernos de Zapatero (Francisco Caamaño, Carme Chacón, Juan Fernando López Aguilar o Cristina Narbona, aunque estos dos últimos en ejecutivos que no tuvieron que combatir la crisis). Y digo que es curioso, por no calificarlo de otra manera, porque ninguno de estos ministros fue capaz de levantar la voz, de criticar lo más mínimo al líder o, más aún, ninguno fue capaz de dimitir y dejar el cargo en un Gobierno que hacía cosas en las que no creía. (Aunque no ha firmado el documento, también podría incluirse a Alfredo Pérez Rubalcaba en este paquete, su campaña electoral ha sonado más a intentar separarse del legado de Zapatero que a mostrar propuestas reales y concretas de Gobierno)
  4. ¿Es el PSOE un partido democráticoen su funcionamiento? Todos los simpatizantes o afiliados que lean esto me dirán que sí, y seguramente estén en lo cierto, aunque leyendo el manifiesto surgen las dudas. Los firmantes piden más democracia interna, y lo hacen personas que han estado o están en el Comité Ejecutivo. Incluso hablan de "limitaciones en la participación interna". ¿Como debe entenderse esta afirmación? ¿Acaso la corriente oficial es tan poderosa que deja relegados y marginados a aquellos que proponen nuevos rumbos?
  5. Al PSOE le hace falta un nuevo rumbo, nuevas caras, nuevas ideas. De hecho, y por mucho que se niegue desde el aparato, hace falta una refundación. Porque ha quedado demostrado que los actuales dirigentes no han sabido hacer frente a la crisis con políticas de izquierdas, dando preferencia a los intereses de los mercados y porque ha quedado demostrado, y esto es lo más triste, que Zapatero y sus respectivos Gobiernos no han estado preparados para dar una respuesta de izquierdas a los problemas de la gente.
  6. En lo que parecen estar de acuerdo tanto la antigua guardia como la nueva que busca hacerse un hueco es en "olvidar" el legado recibido. ¿Zapatero? Me suena ese nombre...

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