martes, 29 de noviembre de 2011

Algunos ejemplos de picaresca española

1.- Iñaki Urdangarín.- El yernísimo está ahora en el ojo del huracán. Los servicios facturados a las Administraciones a través de las fundaciones y consultorías en los que está presente pueden cualificarse, cuanto menos, de opacos. Ser yerno del Jefe del Estado abre muchas puertas.
2.- Alfredo Sáenz.- El consejero delegado del Banco de Santander era indultado por el Gobierno el pasado viernes, a pesar de las condenas de varios tribunales por acusación y denuncia falsa. Ser uno de los mandamases del primer banco español tiene sus ventajas.
3.- Cajas de ahorro.- El gran problema del sistema financiero español. Con la reestructuración del sistema bancario, salen a la luz las indemnizaciones y primas millonarias que han cobrado los directivos de algunas cajas de ahorro en España; los casos de la CAM o Caixa Galicia son algunos ejemplos. Ser consejero delegado de una caja de ahorro gracias a los partidos políticos no tiene precio.
4.- Gürtel, Emarsa y Campeón.- Los casos de corrupción más sonados de la actualidad. Implicados altos cargos políticos de los dos partidos mayoritarios en España, en algunos casos ex presidentes de Gobiernos Autonómicos y ministros del Gobierno Central, que "ayudan" a empresarios afines a conseguir ventajas y prebendas de la Administración. Conocer al político de turno en el momento adecuado es de lo mejor.
Este país es líder mundial en pícaros. Sean condescendientes con ellos, son una de las esencias que han hecho de este país un lugar respetado por todo el mundo. Tan solo falta el paso para que España sea un paraíso fiscal. Aunque no desesperen, todo llegará.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Una jaula de grillos

Muy revueltas bajan las aguas para el PSPV. Los resultados de las últimas elecciones generales no han hecho sino confirmar la debacle que el partido había comenzado a sufrir en los comicios autonómicos del mes de mayo. El 20-N fue una maña noche para Jorge Alarte y los suyos. La rama valenciana del PSOE perdía nada menos que 428.723 votos, 14 puntos y cuatro diputados menos que en 2008.
Las excusas peregrinas que el secretario general de los socialistas valencianos expuso la noche electoral provocaron más de un sonrojo y más de una sensación de vergüenza ajena a más de uno y a más de dos militantes y cargos del PSPV. Culpar a la crisis de la sangría de votos no hace sino demostrar que Alarte no está a la altura de las circunstancias. Su negativa a dimitir y a seguir enrocado en su puesto ha provocado que ciertos pesos pesados del socialismo valenciano se hayan pronunciado y hayan exigido un cambio: Manolo Mata es un claro ejemplo de ello. Desde hace más de 20 años el PSPV anda perdido. Y hasta que no asuma que le hace falta una refundación y recuperar el espacio de izquierdas que dice defender no volverá a remontar el vuelo. Desde Blanquerías llega el mismo discurso desde hace 20 años, sin pararse a pensar en las causas de todos y cada uno de los desastres electorales que han ido encadenando.
Me comentaba no hace mucho un joven concejal del PSPV de un pueblo del interior de la provincia de Valencia, que puede presumir de ser uno de las pocas localidades en las que el número de ediles socialistas ha crecido en las últimas elecciones municipales, que el principal problema que tenía el partido era que muchos de los veteranos dirigentes se mantenían apoltronados en sus puestos, impidiendo el paso a savia nueva que abriera las ventanas y dejara renovar el cada vez más viciado aire que respira el PSPV. Creo que está bien claro lo que necesita el PSOE de la Comunidad Valenciana: una refundación, tanto de personas como de discursos.

martes, 22 de noviembre de 2011

Rajoy espera, los mercados no

El presidente del Partido Popular y presidente electo del Gobierno, Mariano Rajoy, es un experto en administrar los tiempos. O eso al menos es lo que dice su círculo más cercano. Parece que el líder del PP, una vez ganadas las pasadas elecciones del 20 de noviembre, se sigue guardando sus recetas económicas para sacar a España de la crisis.
María Dolores de Cospedal, secretaria general del PP y uno de los pilares políticos de Mariano Rajoy, ha asegurado que habrá que esperar hasta la sesión de investidura para deshojar la margarita. Como ya se vio ayer y se seguirá viendo en los próximos días, los mercados no esperan. La prima de riesgo sigue disparada, y los países europeos, sobre todo los aliados potenciales de España como Francia, Alemania e incluso Inglaterra (por eso de que en todos hay gobiernos conservadores), ya dan por sentado que el nuevo Ejecutivo Español hará recortes. De hecho, ya ha habido dos pronunciamientos en esta dirección. Por un lado, Merkel ha urgido a Rajoy a tomar las "medidas necesarias", mientras que Fitch, la agencia de calificación, reclama un "plan radical". Por otro lado, Mariano Rajoy se guarda muy bien quién estará en su nuevo Gobierno, sobre todo en la cartera de Economía.
El tiempo sigue pasando, y Rajoy sigue callado. Con la legitimidad que le da una mayoría absoluta como la conseguida el 20-N, debería empezar a desempolvar sus propuestas y lanzarlas a los cuatro vientos, no sea que los mercados se pongan más nerviosos de lo que lo están ahora y aumente la prima de riesgo. Desde todos lados piden definición, concreción e inmediatez, unas cualidades con las que el nuevo presidente no casa muy bien, al menos por el momento.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Seis conclusiones sobre el 20-N

1.- Se cumplieron los pronósticos y el Partido Popular ha ganado las elecciones (les enlazo los resultados oficiales). Lo ha hecho con una mayoría absoluta abrumadora, gracias sobre todo a la debacle del Partido Socialista Obrero Español, que se deja por el camino más de cuatro millones de votos. El PP no consigue esos 190 diputados que le daban algunas encuestas, aunque consigue el liderazgo absoluto en el Congreso, pasando de los 154 escaños de 2008 a los 186 diputados. Menos en Barcelona y en Sevilla, donde ha ganado el PSOE, el resto de provincias españolas se tiñe de azul (a excepción de Tarragona, donde queda por delante del PP, aunque por detrás de CiU). Fuerzas como IU y UPyD ven incrementados sus resultados a costa del PSOE, CiU mejora sus resultados, y el PNV pierde su hegemonía en Euskadi a costa de la marca de la izquierda abertzale, Amaiur, que vuelve al Congreso de los Diputados. Esquerra Republicana de Catalunya, Bloque Nacionalista Galego y Coalición Canaria mantienen sus diputados. El resto del hemiciclo lo componen fuerzas que estrenan representación parlamentaria: Compromís-Equo, Foro de los Ciudadanos y Geroa Bai. En total, 13 formaciones políticas.
2.- El PSOE cosecha los peores resultados de toda su historia: 6.973.880 votos (un 28,73% del total) y 110 diputados. El efecto Alfredo Pérez Rubalcaba no ha servido para nada, una estrategia igual de inútil que las llamadas del candidato al voto útil, y eso que el ex ministro del Interior ha querido desligarse de la herencia de José Luis Rodríguez Zapatero durante toda la campaña electoral. La crisis sigue fagocitando gobiernos europeos, y el español no ha sido una excepción. Además, las medidas tomadas por el PSOE han llevado a su electorado más fiel y más escorado a la izquierda a abstenerse o a considerar otras opciones.
Pero lo que más llama la atención es cómo digieren en el PSOE su derrota. Por un lado, ninguna autocrítica, incluso ciertos miembros del partido sigue comportándose como si los tiempos políticos que gestionan el Estado aún dependieran de ellos. La comparecencia de ayer de Rubalcaba con casi todo el voto escrutado es muy clarificadora. El candidato solo, sin ningún líder respaldándolo, y dejando las muestras de afecto a los militantes que ocupaban la sede del PSOE. Tan solo Elena Valenciano apareció de refilón.
El candidato ya ha pedido un Congreso Ordinario. Así lo hacía saber en la noche del 20-N. Aunque algunos prefieren no hablar de refundación, el PSOE debe hacerla, tanto de rostros como de discurso.
3.- El PP ha obtenido los mejores resultados de toda su historia, y lo ha hecho con una campaña electoral muy conservadora, sin hacer ninguna propuesta concreta salvo la del cambio. A pesar de que consigue más diputados que nunca (186), 'tan solo' incrementa en casi 600.000 su aumento en votos (10.830.693 y 44,62% del total). Por el momento, Mariano Rajoy ha apostado por la moderación y el discurso institucional. En realidad es lo que le tocaba hacer ayer. Sin embargo, a Rajoy no le va a quedar tiempo para celebrarlo. Su contador ya está a cero y a partir de ahora va a cargar con la responsabilidad de sacar a un país de la crisis, ya no va a servir ese discurso ambiguo del cambio de modelo, va a tener que poner encima de la mesa lo que quiere hacer y dejar el "sé muy bien lo que nos toca hacer", repetido hasta la saciedad en campaña electoral e incluso en la noche de ayer. En toda Europa se da por sentado que va a haber recortes, y ahora le toca a Rajoy decidir dónde.
Ayer, el líder del PP se guardó mucho de dar una imagen que no fuera la de la moderación. Tanto su discurso como su aparición en la Calle Génova fue muy medida, con un tono tranquilo y, si se quiere, muy cercano al centro. Rajoy se rodeó de sus más cercanos, y se olvidó del núcleo duro -que en otros tiempos le provocaron tantos problemas y que estuvieron a punto de acabar con su carrera política-, tan solo representado por Esperanza Aguirre.
Con todo, al PP también se le acaba el discurso de la confrontación. La debacle en las elecciones autonómicas de mayo han tintado el panorama local español de azul, salvo Andalucía. Esperemos que ese carácter reivindicativo del que han hecho gala muchos ejecutivos autonómicos (la Comunidad Valenciana es un buen ejemplo) se mantenga.
4.- Cataluña y Euskadi se envuelven aún más con la manta del nacionalismo. Por un lado, CiU amplía su número de diputados y de votos, mientras que el PSOE deja de ser la fuerza hegemónica. Cábalas y más cábalas sobre otro resultado de haber sido Carme Chacón la candidata del PSOE. La catalana se postula ahora como una seria alternativa a liderar el PSOE a nivel nacional.
Caso aparte el de Euskadi. La izquierda abertzale vuelve al Congreso de los Diputados, bajo la marca de Amaiur. Es la fuerza más votada de Euskadi, y le roba al PNV buena parte de los sufragios. La suma de ambas formaciones da una mayoría nacionalista muy holgada, cosa que habrá de tener en cuenta Mariano Rajoy a la hora de establecer sus relaciones con Euskadi.
5.- Estas elecciones vuelven a demostrar, una vez más, que la actual Ley Electoral es injusta y ya no sirve para trasladar de manera fidedigna los votos de los ciudadanos al Parlamento. Por poner varios ejemplos. Izquierda Unida y UPyD logran más votos que CiU, y eso se traduce en una cantidad menor de diputados que la formación catalanista. UPyD, por otro lado, logra unos 800.000 votos más que Amaiur, pero se queda con menos escaños.Un partido como Equo, que logra más votos que fuerzas como Bloque Nacionalista Galego, Coalición Canaria, Compromís, Foro de los Ciudadanos y Geroa Bai, queda fuera. 215.776 votos echados a la basura. Rubalcaba intentó arañar votos con una promesa de revisión, y las fuerzas minoritarias de carácter nacional llevan años clamando por un cambio. Por lo que parece seguiremos como hasta ahora.
6.- Los mercados siguen a lo suyo. La abrumadora victoria del PP no ha servido para calmarlos. A este paso, ni la llegada de Rajoy ni la carta blanca que le han otorgado los ciudadanos parece que será suficiente. 

viernes, 18 de noviembre de 2011

El discurso tramposo de Rubalcaba

El candidato del PSOE a la presidencia del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha utilizado sus dos últimas entrevistas en medios de comunicación (Televisión Española y Cadena Ser) para intentar propagar un discurso tramposo y que induce a engaño a aquel electorado de izquierdas que aún pudiera estar indeciso.
Dejando de lado los asuntos de la prima de riesgo, la deuda española, el paro, las críticas al PP, la apuesta por la educación y sanidad públicas, llama la atención que Rubalcaba se acuerde ahora de contar con una izquierda fuerte y unida y de las injusticias de la actual Ley Electoral. Cuanto menos podría calificarse al candidato socialista de oportunista e incluso de cínico.
Me explico. A nadie descubro lo mal que están las encuestas para el PSOE, y lo bien posicionados que están otras opciones políticas de izquierda. A pesar de las políticas que ha llevado a cabo el Gobierno en los últimos años contra los derechos de los ciudadanos (rebaja de los sueldos públicos, Reforma Laboral o congelación de las pensiones), el ex ministro sigue afirmando que la única manera de evitar un PP "con poder absoluto es tener un PSOE fuerte" -palabras textuales. "La derecha no se fragmenta, pero la izquierda sí". Rubalcaba ve el bipartidismo como una especie de mal menor al que hay que acostumbrarse. ¿Y para qué queremos un PSOE fuerte, si cuando de verdad tiene que demostrar ser un partido de izquierdas se plega a otros poderes? ¿Acaso no han demostrado los socialistas que son capaces de aplicar las mismas medidas que hubiera aplicado cualquier partido conservador de Europa? Lo que realmente está pidiendo el candidato del PSOE es un voto en blanco de la izquierda española.
Y entonces Rubalcaba, haciendo un guiño -otra vez interesado- al Movimiento del 15-M, se acuerda de que la actual Ley Electoral (Ley D'Hont) es injusta, y que premia a partidos grandes y a las opciones muy territorializadas, perjudicando a otros partidos minoritarios de cariz más nacional. Esa ley que permite que un partido nacionalista como CiU, adscrito únicamente en Cataluña, tenga menos votos y más diputados que otros como Izquierda Unida, con más votos y, paradójicamente, menos diputados. Pues esa ley es la que Rubalcaba quiere cambiar. Y Rubalcaba la quiere cambiar después de 30 años de vigencia, de cientos de propuestas parlamentarias presentadas para cambiarla que han acabado en la papelera.
El señor Rubalcaba ha intentado durante toda la campaña electoral arañar votos a los partidos de izquierda, de una manera rastrera y mezquina, como ya hiciera Felipe González en los años 1.993 y 1.996. De vergüenza ajena y de pena.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Poco importa la deuda

"La deuda alemana es mayor que la española, pero nadie lo dice"
Esta frase la ha dicho el presidente del Eurogrupo y primero ministro de Luxemburgo, Jean-Claude Juncker, en una entrevista con la publicación alemana 'General-Anzeiger'. Los datos hablan por sí solos. Mientras que la deuda alemana está ahora en un 83% sobre su PIB, la española se encontraría ahora alrededor del 65%, casi 20 puntos por debajo. Hay que recordar, además, que la media europea a finales del pasado año era del 85% y que, además, el Pacto de Estabilidad de la Unión Europea fija un límite de deuda del 60%, niveles que prácticamente nadie en la UE podría cumplir hoy en día.
¿Por qué entonces la situación española es tan preocupante? La prima de riesgo se encuentra totalmente disparada (hoy ha rozado los 500 puntos básicos), con niveles muy cercanos a los mismos que provocaron los rescates de Grecia y Portugal. Otros países menos sospechosos, como Francia u Holanda, también han marcado máximos históricos. Poco importa ahora la deuda de los países, sino su rentabilidad. Los bonos alemanes a diez años están a un 1,78%, mientras que la española está ahora al 6,7%. Y el próximo presidente del Gobierno sigue sin concretar qué es lo que va a hacer. Átense los machos.

martes, 15 de noviembre de 2011

Hacer lo que hay que hacer

"Sabemos qué es lo que hay que hacer y lo vamos a hacer. Y por eso hacemos lo que hemos dicho que íbamos a hacer. Y por eso seguiremos haciendo aquello que nos toca hacer a pesar de que algunos no se crean que vamos a hacer lo que hemos dicho que íbamos a hacer"
Una de las mejores frases que se oirán en muchos años en mítines electorales. Les dejo el enlace con el momento en el que José Ramón Bauzá, presidente del Govern Balear, se explaya con sus simpatizantes. Dejando de lado el lado anecdótico y cómico el asunto, esta intervención del dirigente del Partido Popular en las islas es la prueba más evidente de que los mítines electorales no ayudan a nadie a decidir de forma definitiva su voto. Estas citas tan solo sirven para reforzar la posición personal de cada votante y para hacer una demostración de fuerza con la que amedrentar (si es el caso) los adversarios políticos. De hecho, analicen toda la frase. Si convenimos en que es de risa y que carece de contenido, ¿por qué la gente aplaude al final? La campaña electoral se ha convertido en una competición para ver qué candidato ha logrado recorrer más localidades de la geografía española.
Y por cierto, si con este tipo de mensajes el PP quiere transmitir más confianza (con la que ayudar a incrementar la inversión y a generar más empleo, siguiendo el argumentario de Génova), mal camino. Mariano Rajoy ganará las elecciones, eso ya nadie lo duda. La cuestión es si va a mantener el mensaje ambiguo que hasta ahora le ha resultado. Porque con ese mensaje, poca o nula confianza va a transmitir a los quisquillosos mercados. Los cambios en Grecia o Italia no han servido para nada. ¿Servirá de algo el de España? No quisiera estar en la piel de Rajoy.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Que no decaiga la fiesta

"El proyecto es propiedad de la Generalitat Valenciana, por lo que en cualquier momento podría, si la situación económica acompañara o así se decidiera, poner en marcha o vender"
Magnífica la respuesta de Lola Johnson, portavoz del Consell, tras conocerse que el coste del proyecto por las famosas Torres de Calatrava no era de 2,5 millones de euros, sino de 15. Para los más desmemoriados, estas torres de lujo completarían el complejo de la Ciudad de las Artes y las Ciencias (con unos sobrecostes que han sobrepasado los 600 millones de euros). El Consell abonó esta cantidad a Santiago Calatrava en varios plazos, pagando el último en 2006. Y lo grave es que lo abonó a sabiendas de que el anteproyecto era prácticamente inviable, sobre todo por cuestiones de servidumbre aérea y por los litigios entre los propietarios de los terrenos y la Generalitat Valenciana.
El pasado año el Consell anunciaba que estaba tratando de vender el solar con el objetivo de recuperar la inversión (esto es, los 15 millones que había pagado al arquitecto por un anteproyecto). Y ayer la portavoz del Gobierno de Alberto Fabra intentaba justificar ese pago, y lo hacía con argumentos que podrían calificarse, cuanto menos, de peregrinos. "Es un activo", afirmaba Johnson, dejando abierta la posibilidad de que en un futuro se saquen los planos del cajón y se haga algo con ellos, no se sabe si venderlos, ejecutarlos o cambiarlos de cajón, o incluso contabilizar esos 15 millones como alguna inversión con la que luego hacer propaganda.
Sin embargo, tampoco debería extrañarnos en demasía las palabras de Johnson. El Consell ha decidido que si ha de morir, lo hará matando. Traducido para que lo entiendan, que sigue apostando por los grandes eventos y los proyectos faraónicos (calificados como hitos por el PP) mientras recorta y recorta en otras partidas. Nada menos que 219 millones de euros (30 millones más que el pasado año) que en 2012 se irán a fastos, fiestas y grandes citas que no hacen sino poner a la Comunidad Valenciana en el mundo (según el argumentario de la Generalitat Valenciana). Claro que sí. Más importante será sufragar eventos como la Fórmula 1 que dedicar esos recursos a cosas más importantes. Aunque, ¿qué hay más importante para los ciudadanos de la Comunidad Valenciana que ver 20 bólidos dar vueltas a la Dársena Interior del puerto de Valencia? Que no decaiga la fiesta.

martes, 8 de noviembre de 2011

Miedo al debate

Ni Alfredo Pérez Rubalcaba ni Mariano Rajoy Brey están a la altura de las circunstancias. El primero porque recibe una herencia envenenada, difícil de vender, y el segundo porque piensa que le basta pasar inadvertido hasta el 20 de noviembre.
El "debate" de ayer fue de todo menos edificante y útil. Ambos no se salieron del guión, gracias en buena medida a ese nuevo formato planteado y masticado por los equipos de campaña de los dos candidatos, y con la aquiescencia de la Academia de la Televisión. Bloques temáticos con tiempos predeterminados, lo contrario a lo que debería ser un debate.
Alfredo Pérez Rubalcaba, consciente del papelón que está jugando, no dudó en salir al ataque. Intentó que Mariano Rajoy se mojara y concretara en aspectos espinosos como el subsidio de desempleo, la reforma laboral, las pensiones o la preeminencia de la educación y sanidad públicas. No hubo manera. A Rajoy le bastaba con parapetarse tras los pésimos datos económicos que han parido los tres últimos años de Gobierno del PSOE. El socialista, aunque preguntaba y repreguntaba, no encontraba en el popular más que una pared que escupía críticas al Gobierno.
Tan solo en el bloque dedicado a la economía, el más largo, hubo algún que otro hueco para las propuestas, ninguna nueva, por otra parte. Rubalcaba ahondó en sus impuestos sobre las grandes fortunas y la banca, y adelantó que a las pymes que creen empleo se les sufragará la Seguridad Social en 2012 y 2013, extensible a los contratos de formación. Con todo, el hecho de que Rubalcaba haya sido ministro con Zapatero era como una naranja demasiado jugosa y demasiado apetecible como para que Rajoy no la exprimiera. Y así lo hizo en toda el bloque económico, sobre todo con las cifras del paro. En su última intervención, Rajoy se decidió por fin a concretar algo (en una estrategia bastante calculada y dejando sin posibilidad de réplica a su rival), apostando por el control del gasto público, el pago del IVA a la Administración por parte de las empresas una vez que se haya cobrado dicha factura y no antes, el descenso del 10% del Impuesto de Sociedades a aquellas empresas que reinviertan parte de sus beneficios a crear empleo o la ya tan famosa deducción de 3.000 euros para aquellas pymes de nueva creación que contraten a su primer trabajador.
A partir de ahí, todos nos podíamos haber ahorrado muchas cosas. Rubalcaba siguió insistiendo en preguntar a Rajoy por lo que iba a hacer, que seguía parapetado en las carencias de los Gobiernos del PSOE. Mucha retórica, muchos reproches y nulo contenido. El "debate" de ayer no fue tal, se convirtió en dos monólogos troceados por tiempos y por temas, y vendido por los medios de comunicación casi como el acontecimiento informativo del siglo.
Se echaron de menos muchas cosas. Pasaron de puntillas por el final de ETA y la complejidad para la resolución definitiva del conflicto y sus consecuencias que se abren ahora, no se habló ni de Europa ni de la reorganización a la que debe someterse al Estado de las Autonomías. Y por supuesto, ni un pequeño análisis del movimiento de indignados que ha nutrido las calles de buena parte del planeta en las últimas semanas y los casos de corrupción que afectan a ambas formaciones políticas, llámese Gürtel o Caso Campeón.
Siendo muy optimistas, Rubalcaba consiguió sembrar algo de duda acerca de lo que hará Rajoy si llega a La Moncloa, mientras que el líder del PP tuvo suficiente con reprochar al socialista sus errores. Siendo realistas, dos políticos con miedo al debate y a la verdadera confrontación de ideas.

lunes, 7 de noviembre de 2011

A José Blanco solo le queda dimitir

Las últimas revelaciones sobre el 'Caso Campeón' dejan en muy mal lugar a José Blanco. No se tratan de especulaciones ni de indicios. Se tratan de conversaciones grabadas y transcritas, con un informe detallado de la fiscalía. El actual ministro de Fomento, portavoz del Gobierno y número dos del PSOE ha proclamado su inocencia en las últimas semanas a los cuatro vientos. Sin embargo, la situación en la que se encuentra Blanco en estos momentos es, cuanto menos, peligrosa.
Tirando de hemeroteca, Blanco ha sido uno de los más críticos con los casos de corrupción del PP, pidiendo la dimisión de los directamente implicados. Actuando con el mismo rasero, debería hacer lo mismo. Sin embargo, desde que estalló el escándalo, el ministro de Fomento ha intentado dar la espalda a esta decisión, cosa que ahora ya se ha vuelto imposible.
Alfredo Pérez Rubalcaba es el otro gran damnificado por esta situación. Recordarán que Blanco ha sido uno de los pilares más importantes en la precampaña del ya ex ministro del Interior, y todo el tiempo que pasa sin que Blanco asuma sus responsabilidades políticas es una piedra más en la más que pesada mochila que carga el candidato socialista.

viernes, 4 de noviembre de 2011

González Pons nunca está contento

"El CIS huele a tostada"
Esteban González Pons ya está en campaña. El sondeo hecho público por el Centro de Investigaciones Sociológicas en el día de hoy, y que arroja una mayoría absoluta del Partido Popular para las próximas elecciones generales (nada menos que 195 diputados), no ha dejado contento al vicesecretario de Comunicación del PP. Podría pensarse que, con el resultado, la plana mayor del PP estaría contenta, pero ni por esas. A Pons le huele a chamusquina este sondeo, que según él está hecho para movilizar a las bases del PSOE. El PP piensa que el PSOE mete sus zarpas en todos los estamentos cuando está en el Gobierno. Acusa al poder judicial de estar politizado (aunque solo cuando las decisiones judiciales afectan a militantes de su partido), acusa de parcialidad y manipulación a Radio Televisión Española (han olvidado la gloriosa etapa de Alfredo Urdaci y de su paso por los informativos de TVE), ahora tilda a los profesionales del CIS de poco más que corderitos a la orden de su amo. En fin. No se preocupen. Cuando el PP gane las elecciones se encargará de devolver todo a la normalidad. Ejemplos tenemos un montón en instituciones y medios de comunicación públicos de Madrid o Comunidad Valenciana, verdaderas atalayas de la objetividad y la información.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

¿Para qué sirve la Unión Europea?

La crisis financiera que vive el mundo desde 2008 en general, y la casi hecatombe de la economía griega en particular, ha puesto a descubierto a la verdadera Europa. La respuesta de la Unión Europea ante el "desafío" heleno no ha hecho sino confirmar que esta Europa solo sirve a los intereses de unos pocos países, mientras que el resto va a remolque de decisiones que en muchas ocasiones escapan a nuestro control.
Desde hace tres años, las decisiones en Europa no las toma ni la Comisión Europea ni el Parlamento Europeo. Alemania y Francia han asumido su papel de líderes, un papel que se auto-imponen gracias a la condición de 'locomotoras' de la economía de la zona euro. Ángela Merkel y Nicolás Sarkozy mantienen cada vez más encuentros al más alto nivel, decidiendo las políticas que luego deben aplicar los demás socios, y que pasan casi siempre por incrementar los recortes al Estado del Bienestar, mientras se deja de lado la regulación de movimientos de capitales y bursátiles, aquellos que nos llevaron a la crisis, si lo recuerdan.
Con la implantación del euro, Europa disfruta de una moneda común, aunque no de una política económica común. Esto hace que ante cada eventual problema haya 27 respuestas distintas, hecho que dilata el hallazgo de una solución. Esta crisis es un gran ejemplo. Mientras que Alemania y Francia dictan, el resto escribe y lleva a cabo medidas y ajustes muchas veces en contra de la voluntad de sus propios ciudadanos. Ahí tenemos el caso del referéndum griego.
¿Y esto que consecuencias trae? Primero, que los líderes y mandatarios europeos construyan Europa de espaldas a los ciudadanos, un hecho que se repite desde hace años, mucho antes de que estallara la crisis, y que provoca, a su vez, que estos mismos ciudadanos aumenten su distancia con esa Europa. Sirva como ejemplo el caso español. Según datos del Ministerio del Interior, ha habido seis citas electorales para elegir a los representantes europeos en el Parlamento Europeo desde la instauración del sistema democrático. Las de 1.987 y 1.999 fueron las de mayor participación (68,52% y 63,05%, respectivamente). Sin embargo, desde las citas de 2004 y 2009, el número de votantes siempre ha estado por debajo del 50%, dejando unos niveles de abstención altísimos. ¿La traducción? Más de la mitad de los votantes de este país piensan que el Parlamento Europeo es algo lejano, y no porque Europa empiece en los Pirineos, sino porque los que realmente deciden el futuro de Europa no son los ciudadanos.