martes, 27 de septiembre de 2011

Tres reflexiones

  1. Los presos de ETA mostraban hace unos días su adhesión al llamado acuerdo de Gernika, lo que significa de facto que uno de los colectivos más importantes de la izquierda abertzale ha decidido apostar por las vías políticas, dejando la violencia a un lado. Por mucho que les pese a algunos sectores de la sociedad española, y aunque no es un paso decisivo, es de los más importantes. ETA se queda sin el apoyo de uno de sus pilares básicos, se queda sin sus "represaliados políticos" con los que seguir lanzando su propaganda. Con todo, y aunque desde el PSOE y el Gobierno han demandado prudencia, el PP ha corrido a infravalorar este paso, avalado por el fiscal general del Estado. Es cierto que lo que ETA tiene que hacer es desaparecer, pero hasta ese momento, cualquier paso que sirva para acercarnos a un escenario de paz definitiva debe ser bienvenido. A esto hay que añadir que algunos de los presos ya se han puesto cara a cara frente a víctimas para pedirles perdón, una escena que la inmensa mayoría de la sociedad española no hubiera creído hasta hace pocos años.
  2. El candidato del PSOE a la presidencia del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba intentaba levantar la moral de los suyos el pasado fin de semana afirmando que los recortes no son imparables. Conforme pasa el tiempo, voy reforzando mi convicción de que el Alfredo Pérez Rubalcaba candidato no es el mismo que el Alfredo Pérez Rubalcaba ministro y vicepresidente primero del Gobierno. Me explicaré. Cuando era miembro del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero, no se conoce que levantara el dedo contra las políticas neoliberales del PSOE, ni lo vimos en las manifestaciones contra los recortes en pensiones o derechos laborales. Más bien los justificaba. Ahora pregona todo lo contrario. Impuestos para los que más tienen, impuestos para las transacciones de la banca o mejorar el Estado del Bienestar. ¿A quién deben creer los votantes del PSOE?
  3. Me imagino que ya habrán visto la entrevista del tal Alessio Rastani. Si no es el caso, se la enlazo aquí, para que disfruten. Mucha gente se ha escandalizado, incluso Elena Salgado, ministra de Economía, se ha atrevido a llamarle loco. Y nada más alejado de la realidad. El propio Rastani habla tranquilo, seguro de lo que dice, y lo que es más sorprendente, no se corta en absoluto. Y mi pregunta es: ¿De qué se extrañan ahora? ¿Acaso no apostábamos en el mundo desarrollado por el sistema capitalista? Rastani y todo lo que representa es la viva imagen del capitalismo sin reglas que nos hemos otorgado y construido, de un sistema financiero sin reglas donde los beneficios se obtienen de las desgracias de los demás. La crisis solo la sufre la clase trabajadora. Los especuladores siguen ganando dinero. Este es el presente. Y este es el futuro.

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