miércoles, 10 de agosto de 2011

Nadie se acuerda ya de África

Ya nadie se acuerda de África. La tragedia que hasta hace pocos días ocupaba espacios en los medios de comunicación ha quedado relegada, e incluso olvidada, tras el estallido de las revueltas en el Reino Unido, el comportamiento de los mercados y la prima de riesgo y la próxima visita del Papa a Madrid.
Una de las máximas que enseñan en las Facultades de Periodismo es a primar antes la información más cercana. Como es obvio, el comportamiento de los mercados, su presión y la repercusión en la economía española interesa mucho más a los ‘mass’ media. La lucha que mantienen PSOE y PP a cuenta de las próximas elecciones generales, adelantadas al 20 de noviembre, también ocupa buena parte del espacio informativo en este país, a pesar de que las propuestas de Alfredo Pérez Rubalcaba y Mariano Rajoy se parecen más a cuentos chinos y tertulias de sobremesa que a opciones reales de arreglar la situación económica y social en el Estado Español.
Especial atención merecen las revueltas en el Reino Unido. La situación de recesión, el desarraigo de los más jóvenes y grupos de jóvenes incontrolados convierten lo que podría ser un toque de atención en puro y simple gamberrismo de grandes proporciones. Muy pocos medios de comunicación se han ocupado de desgranar lo que realmente hay detrás de la revuelta. Lo fácil en esta época de verano, en la que los medios se sostienen con una ingente cantidad de becarios, es la de dar a conocer imágenes de los destrozos/disturbios, algún que otro testimonio cogido al azar y, por supuesto, la reacción del Gobierno Británico.
A todo esto habría que sumar la visita de Benedicto XVI a Madrid, un evento que va a costar a las Administraciones Públicas unos 50 millones de euros, un hecho que ha soliviantado mucha gente, y no solo a las asociaciones laicas, sino también a muchas organizaciones cristianas de base, que aseguran que este es un encuentro “pastoral” que no tiene nada que ver con la visita de un Jefe de Estado.
El movimiento de los mercados y la prima de riesgo, las consecuencias de las revueltas en Reino Unido, la llegada del Papa a Madrid, son acontecimientos que mueven miles de millones de euros, una cantidad casi pornográfica de capital que fluye no se sabe muy bien por dónde mientras en el cuerno de África la gente se muere de hambre. Las pocas ONGs que trabajan allí denuncian la falta de ayuda, la falta de medios, la falta de inversiones y, sobre todo, la desidia y la amnesia de una comunidad internacional más preocupada en salvar las finanzas del primer mundo que en equilibrar un poco la balanza. En plenas vacaciones, ¿a quién le interesa lo que pasa en el culo del mundo, donde niños de nueve y diez años aparentan tener tres por la desnutrición? No se preocupen, que la nueva temporada de fútbol está al llegar.