viernes, 10 de junio de 2011

Un buen guión para Berlanga

Ayer, los diputados electos en la Comunidad Valenciana tomaban posesión de sus cargos en las Cortes Valencianas. Fuera, un numeroso grupo de indignados clamaba contra la inclusión de imputados en el órgano legislativo. Por supuesto, hubo presencia policial y, por supuesto, hubo bronca. Y hubo ágape tras la toma de posesión, en el que la cámara autonómica se gastó la friolera de 18.000 euros. Y además, hubo crucifijo, impuesto por el nuevo presidente de las Cortes, Juan Cotino, conocido por sus firmes creencias religiosas.
¿Han visto qué ingredientes más imprescindibles para filmar una escena de lo más berlanguiana? Porque mientras fuera los desarrapados y los desesperados claman por un poco de justicia mientras son apaleados por las fuerzas del orden, dentro, un grupo de políticos imputados mantienen su cargo pagado por el dinero de todos los ciudadanos.
Porque mientras se detiene a gente indignada, los que manejan el sistema se llenan el estómago con el dinero de todos los ciudadanos.
Porque mientras la inmensa mayoría de los medios de comunicación condenan la violencia y se echan las manos a la cabeza para intentar comprender a una gente que quiere mejorar el sistema actual, los antisistema llevan corbata, ocupan un escaño y promueven leyes.
Y porque, a pesar de estar en un Estado aconfesional, donde los símbolos religiosos deberían estar fuera de las instituciones, un crucifijo preside la toma de posesión de los diputados autonómicos, Cotino se salta a la torera las creencias e ideologías de los demás y deja ver cómo a ser su mandato al frente de las Cortes Valencianas. Tal vez les haga rezar un Padre Nuestro a los diputados antes de cada sesión. Sería una buena escena berlanguiana, no lo duden.
Y para finalizar, un pequeño juego de especulación. ¿No tienen la sensación de que Juan Cotino va a proporcionar más de una noticia jugosa en su nuevo cargo? Al tiempo.

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