lunes, 6 de junio de 2011

Deuda autonómica: Sí pero no

Mariano Rajoy se ve en La Moncloa. Aunque motivos no le faltan, puede ser que su llegada a la presidencia del Gobierno no sea tan de su agrado. Hace unos días, el presidente del Partido Popular aseguraba que, en los próximos años, habrá que tener el Estado del Bienestar "que nos podamos permitir". Con un mapa autonómico pintado de azul, Rajoy se ha llegado a escandalizar al conocer la deuda autonómica, haciendo gran énfasis en las autonomías gobernadas hasta hace poco por el PSOE (Castilla-La Mancha, Baleares, Asturias y Aragón) y pasando muy de puntillas por las regidas por los suyos (Madrid o Comunidad Valenciana, sobre todo).
El caso valenciano es el más sangrante. El pasado año, la deuda de la Generalitat Valenciana presidida por Francisco Camps llegaba a los 17.600 millones de euros, un 22,7% más que en 2009. En 2007, la deuda valenciana llegaba a los 11.550 millones de euros. En los últimos años ha crecido un 52,36%. Por otro lado, las empresas públicas valencianas, esto es, las que gestiona el Consell, tenían unos números rojos que llegaban a los 3.068 millones de euros, un 32% más que en 2009. Para enjugar parte de esta realidad, la Generalitat Valenciana recurría a la emisión de bonos. En octubre de 2010 lanzaba 1.000 millones de euros y se los medio endosaba a varias entidades financieras, sustanciosa comisión de por medio, sumando en todo el pasado año más de 2.000 millones de euros. Pero en lo que llevamos de año, tampoco se ha quedado de brazos cruzados. En abril se veía en la necesidad de emitir otros 400 millones de euros, "destinados a inversores institucionales", según el Consell.
Puede parecer que estas cifras quedan lejos del ciudadano de a pie, pero nada más lejos de la realidad. Hace no mucho, saltaba a la luz público la increíble deuda que acumula el Consell con sus proveedores, sobre todo los sanitarios, que denunciaban impagos desde hace dos años y una deuda que sería de miles de millones de euros, y advertían que podrían cortar el grifo del material si no se les pagaba. La respuesta de la Generalitat Valenciana fue la de recurrir a ese demonio exterior llamado José Luis Rodríguez Zapatero, que no adelantaba 633 millones de euros del Fondo de Competitividad, y con los cuales el Consell podría haber hecho frente a parte de esa deuda. Durante toda la campaña electoral, el PP de la Comunidad Valenciana ha evitado hablar de recortes en servicios básicos y esenciales y ha rechazado medidas como el 'copago sanitario'. Sin embargo, una vez ganadas las elecciones, el PP a nivel nacional ya habla de planes de austeridad y más recortes, recortes que va a sufrir el ciudadano de a pie. Porque mientras la deuda de la Comunidad Valenciana crece de manera desbocada gracias a la gestión de Camps y sus acólitos, son los ciudadanos los que sufren el retraso o anulación de operaciones por falta de material, los barracones escolares por la falta de financiación para construir (de verdad) más centros educativos o reformar los ya existentes o la paralización de obras que mejorarían su calidad de vida.
Los datos cantan. Y con el tema de la deuda mucho más. La de la Comunidad Valenciana (17.600 millones de euros) es superior a la que atesoraban a finales de 2010 Castilla-La Mancha, Baleares, Asturias y Aragón juntas (14.418 millones de euros). De hecho, las autonomías gobernadas hasta el 22 de mayo por el PP (Castilla y León, Galicia, La Rioja, Madrid, Murcia y Comunidad Valenciana), suman 44.391 millones de euros de los 115.455 millones de euros totales, un 38,45% del total. Habría que preguntarle entonces a Mariano Rajoy si piensa auditar las cuentas de Madrid o Comunidad Valenciana. La respuesta, ya se la adelanto yo desde aquí, es que no.

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