jueves, 5 de mayo de 2011

La era del todo vale


La globalización, ese proceso que ha permitido reducir distancias y tener información del último rincón del planeta, también nos ha traído la guerra global, un tipo de conflicto en el que todo vale para derrotar al enemigo. Muchos podrán argumentar que, en cualquier conflicto todo vale con tal de obtener la victoria. Sin embargo, esta nueva guerra global se ha levantado sobre unos principios muy peligrosos, con la excusa de combatir a un enemigo invisible, que crece cuanto más se le ataca y que deja un reguero de sangre que, lejos de ayudar a resolver el conflicto, lo aviva.
Estados Unidos ya ha reconocido que, gracias a la tortura, pudo conocer el paradero de Osama Bin Laden. Barak Obama rompe sus principios y se salta el Derecho Internacional a la torera, que para eso es el amo del mundo. También hace gala de llevar a cabo ejecuciones sumarias, tanto en su territorio (pena de muerte) como fuera de él (la muerte de Bin Laden es un ejemplo de ello). En definitiva, Estados Unidos ha optado por la Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente. Lo que parece desconocer la Administración Obama es que, con esta propuesta, no hace sino darle alas al enemigo que quiere combatir.
Y ¿qué es lo que trae consigo la guerra global?. En primer lugar, una ciudadanía asustada, que es capaz de cambiar sus derechos más inalienables por una falsa sensación de seguridad y de control. Y es esa ciudadanía asustada la que otorga a los poderes políticos y coercitivos un poder casi ilimitado, un control casi total sobre nuestras vidas y extiende una manera de pensar entre esa misma ciudadanía que se torna peligrosa, cuando es la propia gente la que justifica la tortura o las ejecuciones como males menores para estar a salvo.
Ahora las potencias occidentales les da por avalar ciertas acciones para obtener un objetivo mucho más importante. Un error. Localizar y acabar con el terrorista más buscado de todos los tiempos no justifica la tortura, el asesinato o el recorte de libertades. Sino, ¿qué mensaje se está transmitiendo a la sociedad? Muy sencillo: Todo vale, cuando en realidad no debería ser así.

No hay comentarios:

Publicar un comentario