martes, 31 de mayo de 2011

Reescribir la Historia

Hay una parte de la derecha de este país que se empeña en reescribir la Historia reciente de España, sobre todo la que tiene que ver con la Guerra Civil y la dictadura de Franco. Muchos de estos revisionistas se empeñan en edulcorar la figura del dictador, ya sea a través de 'pseudolibros' o a través de la TDT Party. Y la Real Academia de la Historia, con su nueva obra "Diccionario Biográfico Español", parece darles la razón.
El tratamiento de la figura de Francisco Franco ha levantado muchas ampollas. El artículo escrito por Luis Suárez, perteneciente a la Hermandad del Valle de los Caídos, no hace sino demostrar que una parte del apoyo social que encontró Franco cuando tomó el poder aún persiste. Y no solo la descripción de Franco ha sido polémica. Calificar a Negrín como "dictador", el asalto del Congreso de los Diputados del 23 de febrero de 1981 como "suceso" o loar las virtudes de Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei, otorgándole un poder casi divino, convierte esta obra en una especie de panfleto propagandístico, un panfleto al que se ya se ha opuesto la gran mayoría de los historiadores españoles.
Creo que si esta obra está financiada con fondos públicos (más de seis millones de euros), lo mínimo es una selección de los escritores más fiable y basada en criterios académicos, no en afinidades políticas. Porque aunque ha sido el actual Gobierno quien ha pagado esta "obra cultural", fue en los Gobiernos del PP cuando se comenzó a fraguar esta barbaridad. Pero lo más preocupante no es esto. Se abre la puerta a la manipulación de hechos históricos, los falsea y abre la puerta a que las generaciones futuras tengan una visión de la Historia distorsionada. Es la primera fase del olvido, de no saber lo que fue la Guerra Civil y la dictuadura de Franco, un período de todo menos "plácido". ¿Recuerdan qué dirigente político dijo esto no hace mucho? Hagan memoria, no cuesta tanto.

lunes, 30 de mayo de 2011

Violencia

Viernes 27 de mayo. Nueve de la noche. Mi hijo de casi tres años está acabando de cenar. En la televisión empiezan las noticias. El pasado viernes, si lo recuerdan, fue la jornada en la que se desalojó a los integrantes del Movimiento 15-M de la Plaza de Catalunya de la ciudad de Barcelona. Los Mossos d'Esquadra se emplearon a fondo (por utilizar un eufemismo) para sacar a la gente de allí. Los antidisturbios entran en la plaza, y comienzan a cargar. La respuesta de los allí presentes, estar sentados y no responder a las provocaciones. La reacción de los policías: repartir palo a diestro y siniestro, como solo ellos saben hacer, sin mirar pelo.
Como se imaginarán, mi hijo deja de comerse el postre y se queda mirando las imágenes del avance. Y pregunta: "¿Por qué les pegan a los chicos que están sentados en el suelo?" El avance informativo acaba, dejan de aparecer las imágenes de la carga policial y mi hijo deja de hacer preguntas, y vuelve al postre. En las noticias vuelven a la noticia del desalojo, con nuevas imágenes, estas más duras que las anteriores. Mi hijo vuelve a dejar el postre, mira por unos instantes la televisión y dice: "Papá, los chicos que pegan me dan miedo". Apago la televisión. Mi hijo acaba de cenar y se acuesta.
Me dio por pensar. Puede que la violencia sea algo inherente al ser humano, puede que no nos podamos desprender de ella nunca. O puede ser que, en ocasiones, hagamos un uso desmedido de ella, que la tengamos tan asimilada que ya forma parte de nuestro día a día. Puede ser que la transmitamos de generación en generación, para demostrar a los demás y a nosotros mismos que la necesitamos para poner algo de orden en este mundo nuestro tan caótico. Y entonces caí en la cuenta de que la gente que estaba en la Plaza de Catalunya no hacía daño a nadie, no amenazaba a nadie. ¿Acaso hacía falta ese despliegue policial? ¿Acaso hacía falta esa violencia tan gratuita? ¿Acaso el diálogo y los valores de la no violencia es algo trasnochado, pasado de moda? Me niego a creerlo. Mi hijo de menos de tres años me lo hizo ver el viernes pasado.

jueves, 26 de mayo de 2011

No son solo tres trajes

La trama Gürtel en Valencia no son solo tres trajes. Es algo más. El Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana ya ha anunciado que va a investigar a parte de la cúpula del Partido Popular de la Comunidad Valenciana por delitos tan graves como el financiación ilegal de campaña electoral, cohecho o prevaricación. Los tres trajes del 'Molt Honorable' ya no son solo eso. Hay indicios bastante potentes para demostrar que algunos altos cargos del PPCV se relacionaron con la trama corrupta de Correa y 'El Bigotes' entre los años 2005 y 2009, entre ellos el actual vicepresidente primero, Vicente Rambla.
Algunos de los más fieles seguidores del PP podrán argumentar que este es solo un paso más, que la Justicia aún no ha dictado sentencia y que todo el mundo es inocente hasta que se demuestre lo contrario. Totalmente de acuerdo. Sin embargo, todo este proceso ha demostrado que muchos de los dirigentes del PP en la Comunidad Valenciana mintieron (mintió el presidente Camps cuando dijo que se pagaba sus trajes y cuando afirmó que no conocía de nada a 'El Bigotes'; también lo hizo Vicente Rambla cuando declaró que no había hablado nunca con miembros de la trama corrupta). Se desmonta así el falaz argumento que muchos dirigentes del PP, tanto a nivel regional como desde Génova, venían apuntando hace meses: Nadie se vende por tres trajes.
Pues no han sido solo tres trajes. Es algo más. Es toda una maraña de doble contabilidad, dinero público que desaparece o contratos amañados y troceados para evitar sacarlos a concurso público y otorgarlos a dedo. Se está demostrando que, para venderse, hace falta algo más que tres trajes.
Piensen en una cosa. Cuando en nuestra vida cotidiana se demuestra que alguien ha mentido de manera tan sistemática en un asunto tan grave, le retiramos la confianza, y no lo dudamos. ¿Por qué no hacemos en este caso lo mismo? ¿Por qué seguimos otorgando nuestra confianza, y lo que es más grave, nuestro dinero y su gestión, a alguien que nos engaña? Piénsenlo bien, aunque duela un poco.

martes, 24 de mayo de 2011

Mejor el original

El PSOE sigue con su catarsis, intentando sacarle alguna vuelta a los resultados electorales del 22 de mayo, esperando que haya algún dato que les permita coger algo de aire. Los socialistas se van ahogando poco a poco en la debacle del domingo, y mucha de la culpa de esta situación la tienen ellos mismos.
El Gobierno de Rodríguez Zapatero no es el único castigado por la crisis. Los mandatarios de toda Europa siguen capeando el temporal a la espera de tiempos mejores. Cameron, Sarkozy o Merkel han visto como sus índices de popularidad caían, y todo por la incidencia de la recesión en sus respectivas masas populares. España no permanece ajena a esta tendencia. Sin embargo, flaco favor se hacen a sí mismos los actuales dirigentes socialistas pensando que toda la responsabilidad es de la crisis. Muchos podrán argumentar que las reformas que ha llevado a cabo el Gobierno eran necesarias, y tal vez estén en lo cierto. El problema es que nadie del Ejecutivo ni del PSOE ha sabido explicarlas. Se ha dicho por activa y por pasiva que eran necesarias para asegurar nuestro futuro, pero con eso no basta. Desde 2008, Zapatero no ha adoptado ni una sola medida que podría ser considerada de izquierdas. Toda la presión ha caído en las clases populares, mientras las grandes empresas seguían cerrando sus balances con beneficios (menores que en épocas anteriores, sí, pero beneficios al fin y al cabo). Las reformas acometidas siempre han gravado a trabajadores, pensionistas y funcionarios, sin olvidar que los recortes han perjudicado a personas dependientes o a inversiones destinadas a la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos. ¿Acaso pensaba el PSOE que todo esto no iba a tener un coste tan enorme como el que ha tenido? Hasta ahora, nadie en el PSOE ha hecho autocrítica, nadie ha dimitido, a nadie se le ha caído la cara de vergüenza. El verdadero reto que se le plantea ahora a los socialistas es el de su refundación: caras nuevas y políticas nuevas.
Desde que el Zapatero reconociera en 2008 que España estaba inmersa en una crisis de proporciones casi bíblicas, ha ido aplicando paquetes de medidas que tanto los países más poderosos de la Unión Europea (con Alemania a la cabeza) como esos desconocidos y etéreos mercados han ido demandando. El PSOE se ha alejado de su electorado de izquierdas para ir adoptando como propias medidas neoliberales, políticas de derechas propias de un partido político de derechas. La gente de izquierdas que votaba al PSOE ha confiando en otras fuerzas políticas. Aquellos indecisos que votaron socialista en pasados comicios han dado un giro de 180º y han apostado por el PP. En el fondo, si lo piensan, es algo normal. ¿Para qué seguir votando a un partido de izquierdas que lleva a cano políticas de derechas si ya tenemos en España un partido de derechas? El original siempre es mejor.

lunes, 23 de mayo de 2011

La verdadera jornada de reflexión

Como era de esperar, el PP de la Comunidad Valenciana ha vuelto a ganar las elecciones autonómicas y municipales. Finalmente, los populares valencianos lograron ayer 1.208.603 sufragios, casi la mitad de todos los votos emitidos. Se quedan con 54 escaños (uno más que en 2007) y revalidan su mayoría absoluta.. Por su parte, el PSPV confirma su debacle, con 684.893 votos y 33 escaños, cinco menos que hace cuatro años. Compromís, por su parte, logra seis escaños, uno menos que en 2007, gracias a los 175.087 apoyos logrados. Esquerra Unida también entra en Les Corts, con cinco diputados y 144.201 votos.
Alguien diría que los datos son los que son, y que una diferencia tan abrumadora no merece mayores reflexiones. Cierto. Sin embargo, si rascamos un poco en la estadística podremos concluir que no todo ha sido tan fácil para el PP de Francisco Camps y los suyos. En los comicios del 22 de mayo, a nivel autonómico ha perdido casi 69.000 votos en referencia a las autonómicas de 2007, mientras que en su ayuntamiento estrella, el de Valencia, Rita Barberá se ha dejado 26.431 votos por el camino (lo que le ha hecho perder un concejal). La sangría ha sido mucho peor en las filas socialistas, que se desangra con 154.094 votos menos que hace cuatro años a nivel autonómico y con 53.747 apoyos menos en el ayuntamiento del 'cap i casal'. Ni Compromís se salva del descontento, al haber perdido 20.029 votos desde 2007 hasta ahora.
Si bien es cierto que las pérdidas de voto en las filas populares no han supuesto cambios sustanciales, sí deberían ser interpretadas como un pequeño aviso. La victoria arrolladora que preveía el PPCV al final no lo ha sido tanto. El descontento de un pequeño porcentaje de los votantes del PP ha tenido su traducción en estas elecciones, aunque aspectos como la mala situación económica de la Comunidad Valenciana, las cifras del paro o los casos de corrupción no haya pasado la factura que muchos hubieran deseado. El PPCV ha comenzado a flaquear, aunque habrá que esperar cuatro años para ver si ese flaqueo se convierte en debilidad.
La reflexión en el PSPV debe ser mucho más profunda. 154.000 votos menos en toda la Comunidad Valenciana, 14 puntos menos y cinco escaños perdidos. Jorge Alarte y los suyos no deben contentarse con achacar esta caída al voto de castigo contra el PSOE en toda España. Su grado de responsabilidad ha sido grande. La falta de alternativa política ha sido un factor clave. El PSPV ha fiado su labor de oposición al Caso Gürtel casi en exclusiva, dejando de lado propuestas concretas económicas concretas, saliendo a la calle a conocer de verdad cuáles son las necesidades de los ciudadanos, tomando decisiones a nivel local (como en el Cabanyal) de escaso calado progresista, y no hacer nada por ofertar algo diferente a lo que ha ofrecido el PSOE a nivel nacional.

jueves, 19 de mayo de 2011

PSOE y PP dan pena

La irrupción del Movimiento 15-M en plena campaña electoral era algo que casi nadie se esperaba. Los dos grandes partidos de este país pensaban que su presencia se iba a limitar a unas cuantas concentraciones de unos miles de desesperados, pero resulta que al final no ha sido así. Y tanto PSOE como PP han corrido a sacar tajada, como no podía ser de otra manera.
El PSOE ha visto en este movimiento ciudadano una posibilidad para evitar la debacle. Recoger todo ese voto descontento para frenar el avance del PP. Craso error. Zapatero y los suyos olvidan que si esta gente está en la calle es en gran medida por las medidas que ha tomado el Gobierno, por los recortes sociales y por la situación cada vez más difícil de una sociedad española que ve con creciente desesperación que su futuro no está nada claro. El hecho de que el PSOE haya corrido a garantizar el negocio a los más poderosos ha indignado a los españoles, que ven como el sistema democrático en el que estamos metidos se reduce a depositar una papeleta en una urna cada cuatro años. "También pido el voto crítico", decía Zapatero hace unos días. Otra banalidad más a sumar a las ya dichas por el presidente del Gobierno, que sigue subestimando este movimiento ciudadano y que, además, sigue pidiendo el voto útil para frenar al PP.
El PP, por el contrario, ha optado por el doble juego. Por un lado, ha visto en estas movilizaciones la oportunidad perfecta para darle la puntilla al PSOE. Ha achacado toda la responsabilidad al Gobierno y a sus políticas, y ha manifestado su "profundo respeto" (en palabras de Soraya Sáenz de Santamaría) por estos ciudadanos. Sin embargo, hay otros dirigentes del PP, como Esperanza Aguirre, que ven en el Movimiento 15-M la mano negra del PSOE, y lo comparan con las manifestaciones tras los atentados del 11-M, que según el ala más dura del PP provocó la primera victoria de Zapatero.
En lo que se han puesto de acuerdo tanto unos como otros es en minimizar el impacto de este movimiento, en defender a la clase política y en argumentar, por activa y por pasiva, que este sistema en el que estamos es el mejor posible. Tanto PSOE como PP se creen ajenos a estas manifestaciones. Todo lo contrario: el principal problema para muchos españoles es su clase política.

jueves, 12 de mayo de 2011

Mentiras con malos humos

Ya han transcurrido cuatro meses desde la entrada en vigor de la nueva Ley Antitabaco y, como era de prever, ni el sector de la hostelería se ha sumido en la bancarrota, ni la gente ha dejado de ir a comer a bares y restaurantes, ni los hoteles se han quedado vacíos. Según un informe de la Asociación Nofumadores.org, en colaboración con el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo, y utilizando datos del Instituto Nacional de Estadística y el Ministerio de Trabajo e Inmigración, la repercusión de la ley en el negocio de la restauración ha sido nulo.
Para que no pueda tachárseme de parcial, ahí van algunas cifras. La afiliación de trabajadores a la Seguridad Social en el primer cuatrimestre de 2011 en el capítulo de 'Comidas y Bebidas' sigue la misma tónica que en 2010 y 2009. A nivel anual, ha crecido medio punto en enero, más de medio punto en febrero, ha bajado 12 décimas en marzo y crecido algo más de dos puntos en abril, siguiendo una tónica muy similar a la de los años anteriores, años de crisis económica. A nivel mensual, en enero cayó casi dos puntos, mientras que en febrero, marzo y abril crecieron 74 décimas, más de un punto y más de cuatro puntos y medio, respectivamente. A excepción de enero, mes malo tradicionalmente, los datos mejoran los de años anteriores. Con los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) en la mano, el panorama es menos positivo. En el primer trimestre, los ocupados en el sector de 'Comidas y Bebidas' descendió un 5,3%, tres puntos por encima del primer trimestre de 2010. A esta cifra se han agarrado los detractores de la Ley Antitabaco. Sin embargo, esta caída es muy similar a la del cuarto (6%), tercer (5,9%) y segundo trimestre (5,7%) de 2010, con una Ley más permisiva.
Más datos. La cifra de negocio en enero y febrero, según el INE, se cerró de forma negativa. A nivel mensual, cayó 14 puntos en enero y casi seis en febrero. Pero estas caídas, si bien son bastante llamativas, siguen los mismos patrones que en 2009 (14,2%) y 2010 (13,9%), cuando había libertad de elección. A nivel anual, también hay bajadas, pero mucho menores que en años anteriores. Enero de 2011 se cerró con casi cuatro puntos menos, mientras que en febrero se perdieron algo más de tres puntos. Por contra, en enero de 2009 la caída fue del 4,7%, mientras que en 2010 el descenso fue del 4,1%. En febrero, 2009 se cerró con nueve puntos y medio menos, y 2010 con un 4,7% menos.
La conclusión es clara. La aplicación de la Ley Antitabaco no ha tenido la incidencia tan negativa que muchos querían hacer creer. Los indicadores económicos siguen pautas muy similares a años como 2009 y 2010, cuando la Ley era mucho más permisiva, y demuestran que lo que está influyendo de forma negativa en bares y restaurantes no es la prohibición de fumar, sino la misma crisis. Las predicciones de los más agoreros no se han cumplido, y los que lanzaron un órdago (amenazas de despido de personal incluidas) a la Administración han tenido que recular, más teniendo en cuenta que tanto PSOE como PP votaron a favor de esta ley, y que comunidades autónomas gobernados por unos o por otros la han hecho cumplir.
Echando la vista atrás, la verdad es que resultó irritante oír ciertas declaraciones de algunos dueños de bares y restaurantes. Cada dos por tres en los informativos, lanzando sus estadísticas viciadas y sus amenazas a todos aquellos que les quisieran escuchar, aprovechando el púlpito que algunos medios de comunicación les ofrecían.

martes, 10 de mayo de 2011

Sonrojo

 Francisco Camps no deja de sorprender a propios y extraños. Sus declaraciones públicas tienen la ventaja de que se superan unas a otras conforme se suceden. Una de las últimas que hay que tener en cuenta es una entrevista suya a Las Provincias, en la que el presidente de la Generalitat Valenciana se supera, y con creces. Quiero dejar constancia que no pretendo ni criticar al entrevistador ni al medio en el que aparece, sino tan solo lo que el Molt Honorable dice.
A pesar de parecer que es una entrevista con ciertos toques personales, Camps no hace sino soltar respuestas enlatadas, como si estuviera en un mitin o grabando un vídeo de propaganda electoral. En este aspecto no se diferencia mucho de su día a día, cuando se parapeta tras su Televisión Pública (Canal 9) y su Gabinete de Prensa.
Y empiezan las perlas. Según él  su único error desde 2003 ha sido el derogamiento del PHN y del Trasvase del Ebro. Es decir, que no comete errores, los cometen otros, él es ajeno a todo eso. Resulta que la perfección se llama Francisco Camps y los valencianos sin saberlo.
El periodista se atreve con Gürtel (un eufemismo, como ya verán si se atreven a leer la entrevista que les enlazo al final) y, con paciencia infinita, el jefe del Consell lo atribuye a un táctica de acoso y derribo de José Luis Rodríguez Zapatero contra la Comunidad Valenciana, porque sabe que sin ella el PSOE no podrá gobernar España. Realmente patético. Recuerda mucho a aquellos tiranos que confunden sus intereses propios con los del territorio que dominan.
¿Y la situación de Radio Televisió Valenciana? Según Camps, es fundamental porque promociona el valenciano, cuando bajo su gobierno se ha ido denostando el uso del idioma, relegándolo a los informativos, alguna serie de producción propia y películas de horario intempestivo. Y no se preocupen, que Camps afirma que los informativos no están manipulados. Me deja más tranquilo, no lo duden.
Camps también habla de la crisis, y lo hace a su manera. Primero la culpa es de Zapatero, por supuesto. Después, con el paro galopante y la situación de la Comunidad Valenciana, la solución está clara: que cada empresa contrate a un parado (palabras textuales). Además, no se apuren, que nuestro 'President' no ha dejado de preocuparse por este tema. Por eso en la Comunidad Valenciana hay más de medio millón de parados. Menos mal.
Aquí les dejo el enlace a la entrevista. Para que se sonrojen si quieren, o pueden.

viernes, 6 de mayo de 2011

Bildu es legal. ¿Y ahora qué?

Finalmente, Bildu sí podrá concurrir a las elecciones. La decisión de ayer del Tribunal Constitucional tumba las pretensiones de PSOE y PP de negar la presencia de la coalición en las próximas elecciones municipales y autonómicas, y propina una seria advertencia al Tribunal Supremo, que anteriormente había anulado las listas.
Cuando Sortu hizo acto de presencia en la vida política de Euskadi y de toda España, PSOE y PP, en un afán desmedido por demostrar cuál de los dos cumple mejor la nefasta Ley de Partidos, demandaban su ilegalización. Los socialistas utilizaron el aparato del Estado (léase Fiscalía General y Cuerpos y Fuerzas de Seguridad), mientras que el PP sacaba a paseo a sus líderes aficionados a la conspiración (con Mayor Oreja a la cabeza). Sortu era ilegalizado, y nacía Bildu, una coalición creada por Eusko Alkartasuna, Alternatiba e independientes. La escena se repetía por parte de PSOE y PP. El Tribunal Supremo les daba la razón, pero el TC la revocaba.
En mi opinión, nunca se debió llegar a esta situación. Sortu ya hizo movimientos para cumplir la Ley de Partidos, hablaba de víctimas, terrorismo de ETA y rechazo de la violencia. Además, no hay que olvidar que Bildu la componen dos partidos totalmente legales.
Sin embargo, las consecuencias para aquellos que instigaron la ilegalización no van a ser las mismas. El Gobierno y el PSOE van a ser los que más van a notar, en todos los niveles, la sentencia del Tribunal Constitucional. Después de haber instado a la Abogacía y Fiscalía General del Estado, a Policía y Guardia Civil, a recabar información acerca de la posible relación de Sortu-Bildu con ETA, todo queda en nada. Ahora guarda silencio por respeto a las decisiones judiciales. Sin embargo, y a pesar de que conserva el apoyo del PNV a la hora de mantener la mayoría parlamentaria, la resolución del Tribunal Constitucional no ha hecho sino corroborar la mala táctica que es hacerle el juego al PP, y de haber intentado seguirle el ritmo para no quedar segundo en la interminable y cansina carrera sobre cuál de los dos grandes partidos representa mejor los intereses del Estado. Ahora son los populares los que quedan como únicos actores en la película de la salvaguarda de las esencias patrias, rechazando cuando les conviene las sentencias del TC y aplaudiéndolas cuando sirven a sus intereses (léase Estatut de Catalunya).

jueves, 5 de mayo de 2011

La era del todo vale


La globalización, ese proceso que ha permitido reducir distancias y tener información del último rincón del planeta, también nos ha traído la guerra global, un tipo de conflicto en el que todo vale para derrotar al enemigo. Muchos podrán argumentar que, en cualquier conflicto todo vale con tal de obtener la victoria. Sin embargo, esta nueva guerra global se ha levantado sobre unos principios muy peligrosos, con la excusa de combatir a un enemigo invisible, que crece cuanto más se le ataca y que deja un reguero de sangre que, lejos de ayudar a resolver el conflicto, lo aviva.
Estados Unidos ya ha reconocido que, gracias a la tortura, pudo conocer el paradero de Osama Bin Laden. Barak Obama rompe sus principios y se salta el Derecho Internacional a la torera, que para eso es el amo del mundo. También hace gala de llevar a cabo ejecuciones sumarias, tanto en su territorio (pena de muerte) como fuera de él (la muerte de Bin Laden es un ejemplo de ello). En definitiva, Estados Unidos ha optado por la Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente. Lo que parece desconocer la Administración Obama es que, con esta propuesta, no hace sino darle alas al enemigo que quiere combatir.
Y ¿qué es lo que trae consigo la guerra global?. En primer lugar, una ciudadanía asustada, que es capaz de cambiar sus derechos más inalienables por una falsa sensación de seguridad y de control. Y es esa ciudadanía asustada la que otorga a los poderes políticos y coercitivos un poder casi ilimitado, un control casi total sobre nuestras vidas y extiende una manera de pensar entre esa misma ciudadanía que se torna peligrosa, cuando es la propia gente la que justifica la tortura o las ejecuciones como males menores para estar a salvo.
Ahora las potencias occidentales les da por avalar ciertas acciones para obtener un objetivo mucho más importante. Un error. Localizar y acabar con el terrorista más buscado de todos los tiempos no justifica la tortura, el asesinato o el recorte de libertades. Sino, ¿qué mensaje se está transmitiendo a la sociedad? Muy sencillo: Todo vale, cuando en realidad no debería ser así.

martes, 3 de mayo de 2011

La democracia hace aguas

Hay dos hechos muy recientes que no hacen sino probar, en mi opinión, que el sistema democrático actual hace aguas por todas partes, y no solo en España, sino en todo el mundo.
La muerte de Osama Bin Laden a manos de un comando del ejército de Estados Unidos ha sido, sin duda, la noticia no solo del fin de semana, sino del año. Muchos se alegraban y otros respiraban aliviados. Personalmente no me incluyo en ninguno de los dos grupos. Puede que sea un ingenuo, o alguien que piensa que el fin sigue sin justificar los medios, pero el asesinato de Estado siempre me ha parecido execrable, porque nos deja indefensos ante unos poderes invisibles y casi incontrolables. Quiero que quede claro que ni defiendo a Al Qaeda ni al que hasta hace unos días era su líder: El integrismo religioso llevado hasta sus extremos, como lo que hacía este hombre y su organización, es uno de los peligros más grandes que ha conocido la humanidad, y ahí está el número de víctimas para acreditarlo. Sin embargo, el Estado de Derecho que tanto nos vanagloriamos en defender tiene estas cosas, en ocasiones es preferible una ejecución que un juicio. Barak Obama ganó el Premio Nóbel de la Paz, y no ha demostrado ni una sola vez ser merecedor de este galardón, mantiene el penal de Guantánamo y ocupaciones militares en países como Afganistán, mientras mantiene relaciones con Estados que, como Israel o China, niegan los derechos humanos. Y no se engañen, con la muerte de Bin Laden el mundo no es un mundo más seguro, todo lo contrario. Ahora es cuando realmente vamos a pagar el precio de nuestra seguridad.
En clave más doméstica, la decisión del Tribunal Supremo de rechazar las listas de Bildu tampoco es una noticia que nos debiera de alegrar. Cuando se aprobó la Ley de Partidos, algunos advirtieron de los peligros que conllevaba. Primero se ilegalizó a la izquierda abertzale directamente relacionada con ETA. Ahora ya hay dos partidos políticos legales (Eusko Alkartasuna y Alternatiba) que seguramente no concurrirán a las próximas elecciones autonómicas. El entorno de ETA ha hecho movimientos que no se habían visto hasta ahora, incluso se ha dejado de aplicar el impuesto revolucionario. Por primera vez, ese entorno está haciendo movimientos para entrar en la vida política de Euskadi, y se le están cerrando todas las puertas. ¿Qué se le está pidiendo realmente a la izquierda abertzale? El objetivo no es que entre en la vida política, el objetivo es que realmente no llegue a entrar nunca.
Piensen en todo esto. Estados que matan impunemente mientras encuentran el aplauso y el beneplácito de otros Gobiernos, sistemas políticos y judiciales que ilegalizan a partidos políticos y listas electorales en base a intenciones y juicios de valor. La democracia se ha reducido a votar cada cuatro años. Triste.