viernes, 29 de abril de 2011

Un modelo que ya no sirve

Ya se conocen los datos del paro en España del primer trimestre, y el panorama no puede ser más desolador. La cifra de los cinco millones de parados ha dejado de ser una quimera para convertirse en una más que probable realidad. Más de 4,9 millones de españoles no tienen trabajo, colocando la tasa de paro en un inasumible (palabras del mismo Gobierno) 21,29%. En el primer trimestre del año se han destruido nada menos que 256.500 empleos, sobre todo en sectores como en la industria, la construcción, los servicios y la agricultura. Hoy por hoy, ya hay más de 1,3 millones de hogares en los que todos sus miembros carecen de trabajo. Por edades, los menores de 30 años siguen siendo los que más sufren (de hecho, hay cuatro comunidades autónomas en las que el desempleo juvenil supera el 50%); y en cuanto al tipo de contratación, suben los contratos a tiempo parcial y se registran 139.100 contratos indefinidos menos. Andalucía, Cataluña, Comunidad Valenciana y Galicia son las autonomías en las que más crece el paro. En definitiva, en España hay 18,15 millones de personas que trabajan.
Las cifras no suelen engañar, y estas no lo hacen, y pintan un cuadro que, no por oscuro, debe resultarles ajeno o sorprendente. El modelo productivo español, además de la crisis, ha propiciado todo esto. Reflexionen un poco y sabrán porqué. Antes de la crisis, la economía española tenía en la construcción y el turismo sus dos principales pilares, sectores en los que es necesaria una ingente mano de obra sin un alto grado de cualificación y tecnificación (por lo tanto se crea mucho empleo, aunque de poca calidad y con un alto grado de temporalidad). Si en 2007 había 2,7 millones de trabajadores dependientes de la construcción, hoy por hoy esta cifra se reduce a millón y medio, volcado sobre todo en obra pública. Este sistema, como ya habrán podido adivinar, es un sistema que engorda las cifras de empleo a muy buen ritmo, con la satisfacción de los políticos de turno, que no se atrevieron en su momento a trastocar el modelo por miedo a que las cifras dijeran otra cosa. Y ese modelo que hemos heredado en plena crisis es un modelo de muy poco valor añadido, con unos niveles de innovación e inversión bajísimos y que ha propiciado un abandono gradual de los centros de formación superior (Universidades) en favor de un sueldo alto. El incremento de paro actual no debe achacarse únicamente a la crisis, sino a un modelo desfasado, anticuado y arcaico, un modelo que nuestra clase política no ha sabido cambiar a tiempo.
El panorama que tenemos ahora no es mucho más alentador que el anterior. La mayoría de la clase empresarial de este país aún arrastra vicios del pasado, sigue primando el beneficio a corto plazo que las inversiones a años vista, apostando por la formación y una plantilla realmente cualificada. Esto provoca una economía de dos velocidades, en la que encontramos empresas que han dedicado recursos a reforzar su labor de innovación e investigación, frente a otras empresas que han optado por reducir plantillas para mantener las cuentas de resultados. Los jóvenes de ahora, que gozan de la mejor preparación en décadas, se ven abocados al paro en el peor de los casos, o a trabajar en empleos precarios sin un sueldo digno. La economía española no se puede permitir tener a jóvenes formados en empleos de mierda, porque estos jóvenes acabarán emigrando a otro país en busca de mejores condiciones laborales (por cierto, la emigración española ha crecido un 8%) y su talento lo acabarán asimilando otros países.
Hasta que no cambie el modelo productivo español, hasta que la estructura económica no dé un giro de 180 grados, se seguirá destruyendo empleo. Los cinco millones de parados están ahí, esperando. Y llegarán, no lo duden.

1 comentario:

  1. Y llegaran porque no hay nadie con las ideas suficientemente claras para cambiar algunas cosas que a la larga todos agradeceriamos pero que a corto plazo suenan muy mal. Poner topes a los beneficios empresariales y fomentar el empleo con ayudas a los empresarios y a los trabajadores que mas hayan cotizado en su vida laboral. Supongo que habra mas ideas pero yo no me dedico a este tema bastante tengo con lo mio que no es poco...
    Un abrazo
    Un ciudadano cabreado

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