viernes, 25 de febrero de 2011

Mi barrio es un barrio cualquiera

El barrio en el que vivo es un barrio cualquiera. En la periferia de Valencia se alza Torrefiel, que junto con Orriols conforman una de las zonas de la capital del Turia más peculiares. Hoy en día es como el último pedazo de una tarta de cumpleaños, ese trozo que ya nadie quiere porque todo el mundo está lleno, y que se deja a su suerte, a sabiendas que, con el tiempo, acabará pudriéndose.
Debe ser que los que vivimos en estos barrios no pagamos impuestos, ni queremos disfrutar de los servicios que por ley nos corresponden, y por los que el ayuntamiento nos cobra religiosamente todos los años. Tal vez no me haya dado cuenta, aunque cada vez pienso más a menudo que Rita Barberá y los suyos nos deben considerar ciudadanos de segunda a los que no les importa aguantar la acumulación de basura en los contenedores durante varios días, ciudadanos de segunda que prefieren andar por calles en las que un cerdo disfrutaría como lo que es, un guarro.
A mi barrio no han llegado las nuevas farolas en las que el ayuntamiento de Valencia se gastó un cantidad obscena de dinero y que instaló en los barrios donde el dinero campa a sus anchas. Sobrevivimos con los modelos de hace 30 y 40 años, las que siguen ensambladas en los edificios, las que tienen toda la base oxidada y corroída por los meados de perros y algún que otro incontinente. Y también hay que dar gracias a Rita y a la Concejalía de Medio Ambiente por haber plantado un tipo de árbol cuyo fruto no hace sino manchar aceras y coches, y que provoca que las mierdas de las palomas sean aún más asquerosas y corrosivas de lo normal.
Mi barrio, de hecho, podría ser un barrio cualquiera, si gozara de los servicios mínimos que se presume en cualquier gran ciudad de cualquier país desarrollado. Sin embargo, ahí está mi ayuntamiento, que sigue haciendo todo lo posible por degradar zonas enteras de la ciudad (me estoy acordando ahora del conflicto de El Cabanyal), a favor de otras zonas que son las que ayudan a propagar una imagen de Valencia falsa y edulcorada.
Mi barrio es un barrio cualquiera ¿O no?

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