jueves, 10 de febrero de 2011

Empresarios y amos

No hace mucho, por motivos profesionales, acudía a un acto en el que se dieron cita representantes del Gobierno Valenciano y un gran número de empresarios. A la hora de atender a los medios de comunicación, además del conseller de turno, también lo hacían algunos empresarios directamente relacionados con la esencia del evento. Y fue en ese mismo instante, cuando hablaron esos empresarios, cuando me di cuenta de que uno de los problemas que tiene España para salir de la crisis es su clase empresarial, o parte de ella.
En España hay empresarios y hay amos. Los primeros, los pocos, son los que elaboran estrategias de futuro para mantener su empresa y hacerla crecer, son los que saben delegar, los que dan manga ancha a sus trabajadores y los que, consecuentemente, saben exigir en el momento adecuado (y son los que encuentran una respuesta profesional de los empleados en ese momento), son los que reconocen el valor y el buen trabajo de los otros, son los que se amoldan a las circunstancias y saben cambiar su estrategia a tiempo, son los que apuestan por la formación y mejora de las condiciones laborales de sus trabajadores, son los que huyen del poder político y, por tanto, son independientes de la Administración. Son, en definitiva, los que saben motivar.
Luego están los amos, los del ordeno y mando, los que solo saben ver los defectos de los demás, los que esperan a la mínima para echar en cara esos errores, los que parece que te hacen un favor cuando te pagan al final de mes (si lo hacen), los que van a la suya sin importarles las consecuencias de sus decisiones, los que culpan a los demás de sus propios errores, los que no se forman ni dejan formarse a sus trabajadores para no poner en evidencia su propia ignorancia, son los que desconfían, y por tanto no delegan, los que si algo no lo hacen ellos no está bien hecho y los que, como consecuencia, no abarcan nada, y son los que se alían y lamen el culo a la Administración de turno, sea cual sea su color político, con tal de sacar algo a cambio, los que a la mínima amenazan con el despido. Son los que creen que su empresa es su propio cortijo.
A este país le hace falta más cultura empresarial y menos amos. Nos iría mejor a todos.

1 comentario:

  1. Te resumire en dos frases AMO Y EMPRESARIO
    Empresario. Esto estudiamos y lo hacemos. ¿Que te parece?
    Amo lo haces y punto ¡VAALEE!

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