martes, 14 de diciembre de 2010

Hipocresía made in UE


El Parlamento Europeo rechazaba ayer la Directiva de Permiso Único para los trabajadores de terceros países que no pertenecen a la Unión Europea. De haber salido adelante, esta nueba norma habría establecido diferencias entre miembros de la clase trabajadora de Europa y todo el mundo, sin olvidar las derogaciones de derechos básicos como la exportación de pensiones, prestaciones, derecho a la vivienda, formación y educación.
Muchos partidos de izquierda y sindicatos celebran este rechazo, sobre todo cuando la tramitación y debate de esta directiva había pasado de puntillas por los medios de comunicación. Con la excusa de frenar la inmigración ilegal, la UE ponía en marcha una de las normas más restrictivas de su historia. Sin embargo, a nadie debería sorprender que se debaten y aprueben medidas como estas. La realidad es que esos mercados de los que ahora tanto se habla son los que propician estas medidas, a costa de mermar derechos fundamentales dando así facilidades a las empresas para que contraten a precio de semiesclavitud, y aprovechando la precaria situación por la que pasan trabajadores e inmigrantes.
Y es también muy curioso como la Unión Europea se erige en defensora de derechos fundamentales frente a países como Cuba, China, Venezuela, haciendo gala de un cinismo y una hipocresía sin límites, cuando dentro de sus propias fronteras se afanan en ir socavando poco a poco los cimientos de un sistema de bienestar que tanto ha costado de edificar. No hay más que recordar la tibia respuesta de la UE ante la medida de Sarzozy de expulsar a gitanos de Francia. Y es que esto no es más que la constatación del éxito de un modelo capitalista brutal, que no hace sino dar facilidades para el movimiento de capitales y mercancías, dejando de lado al ser humano.
Esto no es más que una batalla. Desde la derecha europea ya se ha anunciado que se volverá a abrir este debate en los próximos meses. La crisis lo requiere, la competitividad lo requiere, las cuentas de resultados lo requieren, los accionistas lo requieren.