miércoles, 17 de noviembre de 2010

Vuelva usted mañana


El imaginario español está lleno de tópicos y clichés. Andaluces divertidos, catalanes agarrados, madrileños chulos, gitanos maleantes y funcionarios vagos, entre otros también muy sonados. Es muy común la imagen del empleado público trabajando menos horas de las que les corresponde, y utilizando una de esas horas, sino más, en almorzar.
Clichés al margen, aún resuena la propuesta del Gobierno de ligar el salario del funcionario a su productividad, a pesar de que en ocasiones ya sucede así. Desde el ejecutivo ya han adelantado que la propuesta se habrá de concretar y negociar con los sindicatos. Este argumento de "incentivos y comisiones", muy extendida en ciertos sectores de la empresa privada, está muy coja. Y explico la razón.
Me llamaba especialmente la atención lo rápido que el informativo de alguna cadena privada vinculada a la derecha de este país aplaudía la medida, y con el argumento de "Salario vinculado a la productividad, como en la empresa privada" abría su informativo a bombo y platillo. Habría que recordar a este medio de comunicación, y por extensión a esos sectores a los que representan, que hay muchos trabajadores de la empresa privada que tienen un sueldo fijo. Y ese sueldo fijo, en muchas ocasiones, no crece, ni siquiera aplicando la subida del IPC. De hecho, muchas empresas han utilizado la excusa de la crisis para recortar salarios trabajando las mismas horas o incluso algunas más.
Ahora, señores de la empresa privada, díganle a la mayoría de la clase trabajadora de este país, es decir, a los mileuristas, a los que trabajan con contratos precarios, a los que con un contrato de media jornada trabajan la jornada entera, a los que trabajan más de ocho horas al día y no reciben horas extras, a los que van de chapuza en chapuza para llegar a fin de mes, a los que necesitan dos o tres trabajos para cuadrar las cuentas, e incluso a los que trabajan gratis, que reciben más sueldo según la productividad. A lo mejor es que son tan estúpidos que no se han dado cuenta. Pues eso, vuelva usted mañana.

No hay comentarios:

Publicar un comentario