jueves, 11 de marzo de 2010

Actitudes democráticas



Recientemente, un senador norteamericano republicano, que durante muchos años había sido el azote de los derechos de los homosexuales, salía del armario y reconocía su condición de homosexual. La explicación que daba este señor, de cuyo nombre no quiero acordarme, era que respondía a los intereses de sus electores, aún yendo contra su propia orientación sexual. Ustedes se preguntarán a santo de qué traigo este tema a colación. La respuesta es sencilla: No hace falta irse muy lejos para encontrar una doble moral tan sibilina como la que practica este señor.
En los últimos días hemos oído a varios dirigentes del Partido Popular exigir al Gobierno Español una actitud más firme contra Estados poco democráticos como Cuba o Venezuela. Es cierto que en estos dos países, sobre todo en el primero y más taimadamente en el segundo, las libertades más fundamentales se hayan recortadas. Sin embargo, me gustaría hacer algunas matizaciones al señor Rajoy y sus acólitos.
La primera de ellas, y creo que la más importante, es que nos e oye a ningún dirigente del PP cargar contra Estados como China o Marruecos, donde la democracia brilla por su ausencia. Hay que resaltar que, a diferencia de Cuba o Venezulea, estos dos Estados son muchos más duros con sus opositores; sin embargo, los intereses económicos son mucho más fuertes, con lo que no interesa demasiado enemistarse con sus Gobiernos.
Debería el señor Rajoy volver la cabeza hacia la Comunidad Valenciana. Hay muchos ejemplos de carencia democrática que debería atajar cuanto antes. Por un lado, el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, no responde preguntas de los periodistas hace años, y se comunica con la sociedad a base de notas de prensa que, cuanto menos, invitan a la risa y al estupor, con frases como "abrimos un período de abundancia" en plena crisis. Por otro, tenemos a todo un vicepresidente de la Generalitat Valenciana, Juan Cotino, que acusa a una diputada de la oposición de no conocer a su padre (lo que viene a calificar a su madre como una mujer de vida alegre, por ser finos). Además, tenemos a un presidente de la Diputación de Valencia, Alfonso Rus, que hace unos meses insultaba y amenazaba a los profesores (un hecho por el que la Justicia ya lo ha condenado) y que permite que un subalterno suyo censure y prohiba una exposición con fotografías sobre el Caso Gürtel.
Para ser justos, he de decir que buena parte del PPCV se ha desmarcado de estos asuntos. La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, salía al paso y reconocía el error. Pero ahí ha quedado todo. Aparte de la dimisión del director del MUVIM (olé por su decisión), donde se proyectaba la exposición, nada más. Está claro que buena parte de la plana mayor del PPCV ha heredado ciertos tics del franquismo y no ha sabido absorber actitudes democráticas.

2 comentarios: