jueves, 7 de enero de 2010

Indecencia y prepotencia

Camps y Barberá son únicos para joder al personal. Una vez conocida la resolución del Ministerio de Cultura sobre los derribos de El Cabanyal, llega el PP de la Comunidad Valenciana, aprueba un decreto de urgencia, derogando el decreto 57/1993 de la Generalitat que declaró Bien de Interés Cultural (BIC) el conjunto histórico de uno de los barrios con más tradición, solera y renombre de la ciudad de Valencia. Además, siendo una decisión tomada por el PSOE en su día,...
Los argumentos, los de siempre. Que si desagravios, que si intromisiones, que si nos marginan desde Madrid, que si la abuela fuma, que si Cataluña, esto, que si Cataluña lo otro, que somos los mejores, que si bla, bla, bla... Nada nuevo brilla bajo el sol. En la práctica, los más de 450 vecinos del Cabanyal que estos últimos días respiraban algo más tranquilos, ahora vuelven a estar con la soga al cuello porque a estos dos individuos les place. Seguramente, en la mente de Camps y Barberá, habrá anidado el deseo de verlos otra vez algo jodidos. Que no quede por ellos.
Y es que, desde que los "populares" llegaron al poder en la Comunidad Valenciana y en la ciudad de Valencia, han apostado más por el urbanismo depredador que por rehabilitar barrios históricos. Además, piénsenlo, qué bonito será una inamculada (pero totalmente innecesaria) avenida de Blasco Ibáñez hasta el mismo mar, más aún cuando se celebren las America's Cup y las Fórmulas 1. Será todo tan maravilloso, estaremos tan a la vanguardia de todo, seremos los reyes del mambo en Valencia.
Bromas aparte, y espero equivocarme, en las siguientes elecciones autonómicas y municipales, el PP volverá a arrasar en todos y cada uno de los barrios de Valencia, incluido el Cabanyal. Entonces, ¿de qué habrá servido todo este jaleo? Seguramente, de nada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario