jueves, 24 de diciembre de 2009

Comida precocinada

Bueno, llegan las Navidades, fechas en las que, además de muchas otras cosas, se come de manera desmesurada. Y saliéndome un poco de lo que es habitual en este humilde blog, quiero romper una lanza a favor de la comida precocinada. Sí señor, nada de platos caseros, guisos hechos con mimo y menús que se disfrutan con los que más quieres. Ahora lo que se lleva son esos magníficos bocadillos envueltos en plástico, donde la mezcla brilla por su ausencia y el pan están tan correoso que haría falta más de una dentadura para masticarlo y tragarlo; esos grandes platos recalentados, también envueltos en plástico, donde la comida tiene el mismo sabor, ya sea carne o pescado; o la ya tan famosa bollería industrial, con un envoltorio muy llamativo y con un contenido que, aunque sabemos que no es nada beneficioso para nuestro organismo, nos lo comemos y, lo que es peor, disfrutamos de él.
Se preguntarán cómo he podido llegar a saber todo esto. Pues muy fácil. En los últimos días, sólo ha habido que darse una vuelta por Barajas y hablar con los afectados de Air Comet para conocer las bondades y excelencias de este tipo de comida. Esta gente no ha sabido apreciar lo buena que está este tipo de comida, y que es mucho más preferible al cordero, besugo, pavo, cocido, marisco, polvorones,... pero sobre todo, a la compañía de los tuyos.
Se quejan por estar atrapados días en el aeropuerto sin que nadie les dé una solución, por haber pagado un billete a una compañía que sabía que iba a la quiebra y aún así los seguía vendiendo (si es que no puedo evitarlo) y, además, por no poder pasar las fiestas con su familia. No se preocupen, el señor Díaz ferrán ya está trabajando en una solución, y si no, les hará un hueco en su casa estos días.
No se atraganten, y apuesten por la comida precocinada, un valor seguro

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