martes, 3 de noviembre de 2009

Blindaje

Camps se ha blindado en Valencia, a costa (y no es un juego de palabras) de su futuro político a nivel nacional. Pocos meses atrás muchos lo colocaban como 'el tapado' para sustituir a Mariano Rajoy. Pero estalló el caso Gurtel y el molt honorable prefirió ser leal a sus amigos valencianos que a los de Génova. Mal asunto para él.
La última jugada llegaba a cimienzos de esta semana, con la remodelación que Camps ha hecho en el PP de la Comunidad Valenciana.
El jefe se ha blindado, se ha rodeado de su mejor guardia pretoriana. Antonio Clemente será el nuevo secretario general del PPCV, viendo así recompensada su lealtad a Camps en las primeras horas de la guerra entre 'zaplanistas' y 'campsistas'. Deja la vicepresidencia de la Mesa de Les Corts, cargo que ocupará Rafael Maluenda, hasta ahora portavoz en funciones.
José Císcar, alcalde de Teulada, y destacado partidario de Camps en Alicante, obtiene el cargo de vicesecretario general, o lo que es lo mismo, será el encargado de la organización del partido.
Alberto Fabra, que rellena la cuota de Castellón, será el nuevo coordinador general. Se encargará de los discursos del PPCV y de controlar al resto de coordinadores de la agrupación, incluido a Juan Cotino, que sigue gozando de la confianza del 'Molt Honorable'. Carlos Fabra sigue extendiendo su influencia sobre Camps.
Rafael Blasco también ve premiada su lealtad a Camps con la portavocía del Grupo Popular.
Camps ha decidido aplicar mano dura en el PPCV, con la amenaza de explusar a todo aquel que critique al partido fuera de los órganos internos de dirección.
Con todo, Camps deja contento a Rajoy y pretende vender que ha cerrado la crisis, cosa imposible de conseguir con Ripoll dando guerra y con Génova estudiando con lupa cada movimiento que haga el presidente del PPCV a partir de ahora. Suerte para Camps que siempre queda Esperanza Aguirre.
Todos estos cambios son consecuencia de intentar desoir a Rajoy, que parece que se le ha acabado la paciencia. Aguirre ha cedido en lo de Caja Madrid a favor de Rato (candidato de Rajoy) y Camps ha llevado a cabo la remodelación a la que antes mencionábamos. Parece que el líder del PP ha dado un golpe encima de la mesa. Y digo parece porque, a pesar de que se han encauzado las aguas, éstas no tardarán mucho en volver a desbordarse. A pesar de todo, Rajoy avisa con un "no habrá próxima vez". Veremos si la próxima vez, que seguro que la hay, el líder del PP da el tan esperado golpe en la mesa. Atentos

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