martes, 24 de noviembre de 2009

Afortunados

Hace poco, un amigo me decía que éramos afortunados por vivir en un país desarrollado. En parte creo que puede tener razón, aunque quisiera matizar esta afirmación repasando lo que cualquiera de nosotros hace a lo largo de un día cualquiera.
Lo primero, levantarnos antes de lo que nos gustaría por tener que acudir a nuestro puesto de trabajo. Los que tengan hijos, los llevarán a la guardería antes de ir a trabajar. En España no contamos con un sistema público de este tipo de centros, como sí lo tienen países vecinos de toda Europa. Sin embargo, somos afortunados.
Cogemos el coche para ir a trabajar (afortunado quien disponga de uno). Nos gustaría ir en transporte público, pero es que hacer el mismo recorrido en el doble de tiempo desmotiva a cualquiera. Somos conscientes de que con esta actitud la calidad del aire de la ciudad se resiente, y que perjudicamos el medio ambiente. Sin embargo, sabemos que invertir más tiempo en viajar en transporte público nos lo quita de otras cosas, como poder llevar a nuestros hijos al colegio o desayunar con ellos. Es en ese momento cuando piensas porqué no hay más inversiones en llevar a cabo otra política de movilidad urbana, y es cuando te vienen a la cabeza otros proyectos en los que el ayuntamiento de tu ciudad y el gobierno autonómico deciden gastarse el dinero que tienen y el que no tienen.
Una vez llegamos a nuestro puesto de trabajo, nos encontramos con dos escenarios. Uno, que nos guste lo que hacemos, considerándonos unos afortunados; y dos, que no nos guste, que trabajemos en algo que no nos llena por poder tener habichuelas a fin de mes. En esta segunda situación se encuentra la mayoría de la clase trabajadora de este país.
Con las jornadas maratonianas españolas, esas que nunca deben superar las ocho horas (según la Ley, aunque ya saben, la ley se la pasan muchos empresarios por el arco del triunfo, y más en un sector como el de los medios de comunicación), nos es imposible llegar a casa a una hora decente. Antes de todo esto, habremos trabajado en unas condiciones de trabajo que no serán las deseables, las que por derecho y salud corresponden a los trabajadores, porque la mayoría de empresarios de este país (aunque siempre hay excepciones) consideran que es mejor invertir en otras cosas que en la seguridad y formación de los trabajadores. A pesar de todo, afortunados que, en tiempos de crisis, sigamos conservando nuesto puesto de trabajo.
Pero no seamos pesimistas, y supongamos que, oh, milagro, llegamos a casa a una hora que nos permite disfrutar de nuestra familia (volvemos a ser afortunados). Damos un paseo por el barrio. Si vivimos en el centro de la ciudad, seguramente disfrutaremos de unas condiciones algo más favorables que si vivimos en el extrarradio. En el segundo caso, veremos mobiliario urbano deteriorado y viejo, veremos obras de centro de salud y de escuelas a medio acabar, paralizadas porque la morosidad de la Administración Autonómica (la misma que tiene las competencias en Sanidad y Educación y que prefiere gastarse el dinero en Copas América, Fórmulas 1 o Másters de Tenis) llega a niveles de delito.
Se acaba el día, damos las buenas noches a nuestros hijos, los adultos cenamos y nos da el tiempo justo para sentarnos en el sofá de casa, adocenarnos con la programación televisiva e irnos a dormir para volver a comenzar un nuevo día.
Vuelvo a pensar en las palabras de mi amigo. A pesar de todo, no tengo más que darle la razón, porque hay millones de personas en el mundo que darían la mitad de su vida por disfrutar de uno de estos días. No sé si vieron la pasada semana Informe Semanal; entre Alakranas y Crisis se soló un demoledor reportaje sobre la Infancia y la situación de muchos niños en los países no tan desarrollados. Se lo resumiré en pocas palabras: niñas haitianas sin familia viviendo con extraños en régimen de servidumbre, niñas africanas mutiladas sin razón, niños africanos convertidos en soldados y asesinos, niñas indonesias utilizadas como carnaza sexual, niños brasileños cuya única ambición en esta vida es trabajar, niños de América Latina que se levantan por la noche para recoger la fruta y verdura que cae de los camiones para luego venderla y sacar algo de dinero, niños de todo el mundo viviendo entre basura y miseria, sin hogar, educación ni derecho a disfrutar, en suma, de su niñez.
Seguramente podremos considerarnos unos afortunados. Sí y no. Quien sabe si es fortuna todo esto.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Algunos vistazos de realidad

Lo decía algún profesor mío de la facultad, aquello de que la realidad supera siempre a la ficción. En los últimos días hemos tenido la oportunidad de contar con casos en los que esta aseveración se cumple a pies juntillas.
- Camps haciendo de chófer de los pilotos de Ferrari. El pasado domingo, y con la excusa de unas carreras organizadas por la escudería italiana, Fernando Alonso se presentaba como el flamante fichaje de Ferrari para los próximos años. Como no podía ser de otra manera, Rita y Camps no faltaron a la cita. Hasta ahí, todo normal. Sin embargo, cuando el jefazo de Ferrari, Luca Cordero de Montezemolo, decide bloquear un bólido en la grava, ahí entran en escena los dirigentes populares, para socorrerlos. Esto no debería ser más que una anécdota. Sin embargo, Camps siempre encuentra alguna situación para salir en la foto, nada menos que conduciendo un Ferrari California descapotable color azul claro. Anécdota, tal vez, pero que refleja una manera de hacer las cosas a las que el 'Molt Honorable' nos tiene acostumbrado. Aquí está Camps para salvar la situación, y es que el mensaje que se transmite no es el de la anécdota, sino el de que el President siempre vela por todos nosotros, que está pendiente de todo, que está allí donde hay una gran oportunidad para salir en la foto, reforzando su posición en la Comunidad Valenciana y sonrojando a más de uno en el PP nacional.
- Hablando del PP a nivel nacional, Rajoy cerraba el domingo su "Congreso" con los deberes hechos. Sin embargo, habría que matizar varias cosas. Primero, que los huesos más duros con los que va a tener que convivir Rajoy en los próximos meses (Aguirre, Camps y Aznar) no comparecieron en la foto de familia de ayer. Ganó Rajoy, pero por incoparecencia del rival. Segundo, no hay nada nuevo, más de lo mismo; Rajoy se presenta como una alternativa de Gobierno, con "soluciones" a la crisis y presumiendo de escuhar a todo el mundo. Tercero, Rajoy presenta al PP como el partido de las clases medias y las clases trabajadoras; incongruente, dado que el PP fue el primer partido en España que se afanó en gritar a los cuatro vientos que la derecha y la izquierda ya no existían, que las clases sociales habían muerto; ahora resucita estos conceptos, con la pretensión de que simpatizantes y votantes desencantados del PSOE engrosen sus filas, una idea en principio errónea, ya que, en teoría, si hay clases e ideologías, un votante de izquierdas del PSOE (?) no votará nunca al PP. Se verá.
- Los grandes partidos españoles (PSOE y PP) se afanan en los últimos días en presentarse como la tabla de salvación contra la corrupción política. Rajoy anunciaba su intención de un gran pacto de Estado en el tema, mientras que los socialistas machacan al personal con la idea de que ahora se lucha más contra la corrupción. Ni unos ni otros profundizarán en el tema, no les conviene, y más teniendo en cuenta que la inmensa mayoría de los ayuntamientos de este país se los reparten ambos. Una vez pase el temporal, donde dije digo... Habría que recordar, además, que con el reciente 'Caso Pretoria', ambos hicieron oídos sordos a los informes que se enviaron al Congreso Catalán, advirtiendo de la operación.
- Una pequeña reflexión sobre la figura de Maradona. Bien es cierto que no soy un gran aficionado al fútbol, aunque lo suficiente como para saber lo que fue Maradona en su día y la impronta que dejó en este deporte. Sólo decir que, como aficionado al deporte, cada vez que veo su gol en el Mundial México 86, se me ponen los pelos como escarpias. Sin embargo, creo que esto no debe justificar todas las "actuaciones cuestionables" (por llamarlo cortésmente) que el 'Pelusa' ha tenido en los últimos años. No estoy hablando de sus problemas con alguna que otra sustancia, sino los exabruptos que lanzó hace algunas semanas; sin embargo, lo más grave no es esto, sino cómo le rieron las gracias algunos. Personalmente considero muy leve la multa impuesta por la FIFA, y me apena que aún haya gente que dé carta blanca a todos aquellos ídolos que, por el hecho de serlo en algún momento de sus vidas, se creen en el derecho a tratarnos a los demás como subnormales.

jueves, 12 de noviembre de 2009

Cualquier tiempo pasado no fue mejor

A la Jerarquía de la Iglesia Católica nunca se le ha dado bien aceptar que la sociedad ha progresado, que ya no estamos en la época de los siervos ni de la obediencia ciega, y ni mucho menos ha aceptado ni ha diregido que cada vez más se le aparte del poder.
Las amenazas de Martínez Camino, portavoz de la Conferencia Episcopal, sobre la Ley del Aborto y las consecuencias que sufrirían todos aquellos que votaran a favor, me parecen tan anacrónicas como carentes razón y lógica.
Por suerte para la gran mayoría de la sociedad española, y por desgracia para los obispos de este país, habrá una legislación sobre el aborto, una legislación que, por otro lado, no obliga a ninguna mujer a abortar, muy al contrario de lo que pretenden hacernos ver estos señores, mezclando churras con merinas, todo con tal de inculcar un sentimiento de culpabilidad, y por qué no decirlo, de miedo, a los que se declaran católicos. El señor Camino entiende que, una vez aprobada la Ley, las mujeres harán cola en las clínicas para practicarse el aborto sin freno. Así piensan estos señores.
Por suerte para la gran mayoría de la sociedad española, y por desgracia para los obispos de este país, la Iglesia Católica ya no está a partir un piñón con el poder. Durante muchos siglos así ha sido. Incluso en España, hasta hace no muchos años, la Jerarquía, coloquialmente hablando, 'cortaba el bacalao': apoyó una guerra civil tachándola de "Cruzada", colaboró con la dictadura franquista, se hizo cargo de la educación de muchas generaciones de este país y recibió (y recibe) grandes sumas de dinero del Estado.
La presencia de la Jerarquía de la Iglesia Católica a nivel social es cada vez menor en este país. Sin embargo, no puedo evitar cierto sentimiento de rechazo cada vez que algunos de estos señores se despacha con alguna de sus ocurrencias.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Mundo Ilusión

En los últimos 30 años, la clase política de este país ha evolucionado hacia un estado que yo calificaría de "esquivo". Me explico. Cada vez es más frecuente encontrar a servidores públicos en una de estas tesituras:
a) Hacer declaraciones sin admitir preguntas; b) Admitir preguntas, pero sólo contestando las que convienen; c) Admitir todas las preguntas, contestar con interés las que convienen y responder a las demás con evasivas y frases hechas.
Ninguna de las tres situaciones ayudan a normalizar la vida democrática de un país, y mucho menos a que los ciudadanos tengan una consideración elevada de sus representantes políticos. Hoy en día muy pocos políticos, por no decir ninguno, responden directamente a lo que se les pregunta, e incluso hay algunos que se atreven hasta con los jueces.
Para demostrar toda esta disertación no hay más que analizar las respuestas del presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, al Juez Flors, instructor de la rama valenciana del caso Gürtel. Cuando el magistrado le pregunta a Camps qué es lo que le debe Älvaro Pérez, responde con un "Todos los valencianos me deben mucho porque he sacado adelante la Comunidad Valenciana. Los valencianos me gritan 'presidente, presidente' cuando me ven por la calle". Ante la insistencia del Juez, Camps vuelve a decir: "Todos reconocen mi empuje como presidente".
Dejando de lado cuestiones políticas, esta respuesta me lleva a plantearme que Camps ha perdido el referente de la realidad, y un señor que no sabe muy bien dónde está ni cuál es su situación no está capacitado para ejercer un cargo público.
Camps es una víctima más del síndrome que sufre la clase política hoy en día, sobre todo la que está más ligada al poder: se creen imprescindibles (miren si no el caso de Zapatero, que en dos minutos va a arreglar el conflicto del Alakrana), y creen estar en una situación en la que los problemas de la gente no van con ellos. Aznar ya cometió ese error, en su segundo mandato desoyó la opinión de la mayoría de la gente y creyó estar en una situación muy por encima de la real, y le costó el poder al PP.
A ver quién es el siguiente.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Desilusión frente a Disciplina

No voy a entrar ahora en cada uno de los casos de corrupción que están salìcando el panorama político nacional los últimos meses. Sin embargo, sí que me gustaría detenerme en los dos posibles escenarios que se presentan.
Desilusión. La visión que los grandes partidos políticos están dando resulta, cuanto menos, lamentable. Refuerza ese tópico tan extendido entre la sociedad de que todos los políticos son unos ladrones. No es cierto que todos los políticos sean unos ladrones, que todos roben, aunque la sospecha se extienda como una mancha de aceite tras los últimos acontecimientos. La consecuencia más inmediata sería que el hartazgo y la desilusión que transmite la manera de hacer política hoy en día crezca a ritmos desmesurados. La cuestión sería si esa desilusión se transmite en cambios electorales.
Y esto me lleva al segundo escenario, el de la Disciplina de voto. Los más fieles, con toda seguridad, y contra casos de corrupción y mangoneo, seguirán votando a su partido. El voto de castigo, cuya máxima expresión la vimos en las elecciones de 1996, es algo que seguramente no se volverá a repetir. La llegada de Zapatero al poder respondió más a la movilización de sus votantes.
Soy de la opinión de que prevalecerá el segundo escenario. Es cierto que con los últimos casos de corrupción (Valencia, Cataluña, Madrid, Galicia, ...) la gente ha aireado más su rabia contra la clase política, aunque toda esa rabia pasará. Llegado el momento de depositar el voto en la urna, todas estas disquisiciones morales quedan de lado; son pocos, o más bien ninguno, los ciudadanos que se atreven a estudiar los programas electorales uno a uno en tiempo de elecciones, los que acuden a todos los mítines para diferenciar propuestas concretas

martes, 3 de noviembre de 2009

Blindaje

Camps se ha blindado en Valencia, a costa (y no es un juego de palabras) de su futuro político a nivel nacional. Pocos meses atrás muchos lo colocaban como 'el tapado' para sustituir a Mariano Rajoy. Pero estalló el caso Gurtel y el molt honorable prefirió ser leal a sus amigos valencianos que a los de Génova. Mal asunto para él.
La última jugada llegaba a cimienzos de esta semana, con la remodelación que Camps ha hecho en el PP de la Comunidad Valenciana.
El jefe se ha blindado, se ha rodeado de su mejor guardia pretoriana. Antonio Clemente será el nuevo secretario general del PPCV, viendo así recompensada su lealtad a Camps en las primeras horas de la guerra entre 'zaplanistas' y 'campsistas'. Deja la vicepresidencia de la Mesa de Les Corts, cargo que ocupará Rafael Maluenda, hasta ahora portavoz en funciones.
José Císcar, alcalde de Teulada, y destacado partidario de Camps en Alicante, obtiene el cargo de vicesecretario general, o lo que es lo mismo, será el encargado de la organización del partido.
Alberto Fabra, que rellena la cuota de Castellón, será el nuevo coordinador general. Se encargará de los discursos del PPCV y de controlar al resto de coordinadores de la agrupación, incluido a Juan Cotino, que sigue gozando de la confianza del 'Molt Honorable'. Carlos Fabra sigue extendiendo su influencia sobre Camps.
Rafael Blasco también ve premiada su lealtad a Camps con la portavocía del Grupo Popular.
Camps ha decidido aplicar mano dura en el PPCV, con la amenaza de explusar a todo aquel que critique al partido fuera de los órganos internos de dirección.
Con todo, Camps deja contento a Rajoy y pretende vender que ha cerrado la crisis, cosa imposible de conseguir con Ripoll dando guerra y con Génova estudiando con lupa cada movimiento que haga el presidente del PPCV a partir de ahora. Suerte para Camps que siempre queda Esperanza Aguirre.
Todos estos cambios son consecuencia de intentar desoir a Rajoy, que parece que se le ha acabado la paciencia. Aguirre ha cedido en lo de Caja Madrid a favor de Rato (candidato de Rajoy) y Camps ha llevado a cabo la remodelación a la que antes mencionábamos. Parece que el líder del PP ha dado un golpe encima de la mesa. Y digo parece porque, a pesar de que se han encauzado las aguas, éstas no tardarán mucho en volver a desbordarse. A pesar de todo, Rajoy avisa con un "no habrá próxima vez". Veremos si la próxima vez, que seguro que la hay, el líder del PP da el tan esperado golpe en la mesa. Atentos